El expresidente Medvédev opina que la OTAN no intervendrá si Rusia usa armas nucleares contra Ucrania

La Voz MOSCÚ/EFE

INTERNACIONAL

Medvédev junto al presidente ruso, Vladímir Putin.
Medvédev junto al presidente ruso, Vladímir Putin. SPUTNIK | REUTERS

El mandatario dijo que, para la Alianza Atlántica, su seguridad es «mucho más importante que el destino de un país que no importa a nadie»

27 sep 2022 . Actualizado a las 10:57 h.

El expresidente y número dos del Consejo de Seguridad Nacional de Rusia, Dmitri Medvédev, opinó hoy que la OTAN no intervendrá directamente en el conflicto en Ucrania incluso en el caso de que Rusia se vea obligada a emplear armas nucleares.

«Imaginemos que Rusia se vea obligada a emplear el arma más terrible contra el régimen de Kiev, que ha cometido un acto de agresión de envergadura que ponga en peligro la existencia de nuestro Estado», escribió Medvédev en su canal de Telegram.

Incluso en esa tesitura, añadió el exmandatario, «creo que la OTAN no intervendrá directamente en el conflicto». Subrayó que, para la Alianza Atlántica, la seguridad de Washington, Londres y Bruselas es «mucho más importante que el destino de una Ucrania que no importa a nadie y que está perdida pese a los ingentes suministros de armamento que le envían».

«Los demagogos europeos y de allende el océano no tienen la intención de morir en un apocalipsis nuclear. Y por eso tragarán el empleo de cualquier arma en el actual conflicto», afirmó el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso. Medvédev subrayó que «estaría bien que el Gobierno de Kiev tome consciencia, aunque sea en parte, de esta triste conclusión».

La publicación en Telegram del expresidente ruso se produce después de que este domingo Estados Unidos advirtiese a Moscú de que cualquier uso de armas nucleares tendrá «consecuencias catastróficas» para Rusia, ya que Washington y sus aliados responderán «de manera decisiva».

La advertencia fue formulada por el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, quien afirmó que hay que «tomarse muy en serio» el posible uso de armas nucleares por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.