Rusia rompe la tregua y bombardea el hospital infantil de la asediada Mariúpol

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Un coche arde en medio de la destrución en el hospital infantil de Mariúpol por un bombardeo ruso.
Un coche arde en medio de la destrución en el hospital infantil de Mariúpol por un bombardeo ruso. UKRAINE MILITARY

Cruz Roja denuncia que la ciudad vive una situación «realmente apocalíptica»

10 mar 2022 . Actualizado a las 08:48 h.

La situación en Mariúpol, sitiada desde hace nueve días por las fuerzas rusas, es «realmente apocalíptica», en palabras de Ewan Watson, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja. A la falta de agua, electricidad, gas para calefacción y víveres, sus 400.000 residentes sufren los continuos bombardeos. Las fuerzas rusas están arrasando la ciudad con sus misiles. Uno de ellos impactó este miércoles en un hospital infantil y una maternidad cuando debía regir un alto el fuego para permitir la entrada de ayuda humanitaria y la evacuación de civiles por un corredor humanitario.

El presidente de Ucrania y uno de sus asesores denunciaron poco después que había mujeres y niños enterrados bajo los escombros. «¡Atrocidad! ¿Cuánto tiempo más será el mundo cómplice ignorando este terror? Cierren el espacio aéreo ya», escribió en Twitter Volodímir Zelenski.

El antiguo policía Viacheslav Abroskin difundió a través de Facebook que la maternidad número 2 de Mariúpol «ya no existe. Hay muchas mujeres muertas y heridas». En su primer balance, el gobernador regional, Pavlo Kirilenko, no informó de fallecidos si no de 17 heridos, entre ellos mujeres embarazadas. «El piloto ruso, que probablemente no dude en llamarse hombre, volvió a apretar el botón, sabiendo exactamente dónde volaría la bomba», tuiteó Kirilenko.

No es el primer bombardeo a un centro hospitalario ucraniano. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 10 trabajadores sanitarios han muerto y 16 resultaron heridos.

El asedio está provocando una crisis humanitaria en Mariúpol. Sus habitantes solo tienen comida para tres días más, según declaró a la BBC el diputado Dmitro Gurin, cuyos padres siguen en esta ciudad clave para cerrar el acceso marítimo de Ucrania al exterior. También denunció que los cadáveres se apilan en las calles y que se están haciendo fosas comunes ya que es imposible enterrar a los muertos por los continuos bombardeos. Según el vicealcalde de Mariúpol, Piotr Andriúschenko, unos 1.300 habitantes han muerto por el fuego ruso desde el comienzo de la invasión hace dos semanas.

El ministro de Exteriores, Dmitro Kuleba, que hoy se reunirá en Turquía con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, hizo un llamamiento a Occidente para que tome medidas de fuerza «a fin de detener esta guerra bárbara contra civiles y bebés».

Los habitantes de Odesa protegen con sacos la estatuta del duque de Richelieu, sobrino-tataranieto del famoso cardenal retratado en las novelas de Alejandro Dumas, quien fue   alcalde de la ciudad en 1803.

La delgada línea amarilla que defiende la puerta de Odesa

Miguel Gutiérrez Garitano

La batalla por Odesa se está librando antes en Mykolaiv, una ciudad de medio millón de habitantes situada 138 kilómetros al este, en la confluencia de los ríos Bug Meridional e Inhul. De su suerte depende en buena medida el curso de la guerra en esta región del sur de Ucrrania: todo el mundo está esperando el gran desembarco ruso en Odesa, el principal puerto de Ucrania y un punto clave desde el punto de vista estratégico y también desde el simbólico, pero los analistas militares coinciden en señalar que una operación de esas características jamás podría prosperar sin apoyo terrestre.Y, para eso, a los rusos les hace falta Mykolaiv, que en los últimos días se ha convertido en objetivo de ataques constantes.

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