El conflicto de la coca sacude Bolivia

Héctor Estepa BOGOTÁ

INTERNACIONAL

Martin Alipaz

Gobierno y oposición quieren controlar el mayor sindicato cocalero

11 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Bolivia ha sido sacudida, en las últimas semanas, por un conflicto con el objetivo de controlar uno de los mayores sindicatos de coca del país. Más de 60 personas han resultado heridas, y 70 han sido detenidas, en unas movilizaciones con trasfondo político, que han dejado tocado al Gobierno de Luis Arce, delfín del expresidente Evo Morales. La tensión estalló el pasado 20 de septiembre, cuando decenas de campesinos, la mayoría provenientes de la región cocalera de los Yungas, fueron desalojados de la sede del sindicato Adepcoca, único mercado de la planta en la región capitalina de La Paz. La acción fue llevada a cabo por un grupo rival, aliado del Movimiento al Socialismo (MAS) de Arce y Morales, contando con apoyo policial.

Unos días antes, Arnold Alanes, afín al oficialismo, se había declarado líder de Adepcoca, asegurando haber ganado, por aclamación, unos comicios que los Yungas no reconocen. Argumentó también que el fin del mandato de la actual directiva expira en el 2022. El desalojo dio paso a dos semanas de enfrentamientos entre los Yungas, que arribaron en masa desde la región cocalera, y la policía.

Pretendían el control del edificio, de cinco plantas, de Adepcoca, que sirve también como gigantesco mercado, donde cada día se venden 48.000 kilos de coca. La cocaína es legal en Bolivia, y la planta es consumida, generalmente mascada, desde antes del período incaico.