Scholz se impone de nuevo en el segundo debate electoral en Alemania

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN /COLPISA

INTERNACIONAL

Olaf Scholz.
Olaf Scholz. GONZALO FUENTES | REUTERS

Laschet y los conservadores no logran recuperarse en los sondeos y siguen cediendo votantes

13 sep 2021 . Actualizado a las 13:25 h.

El candidato socialdemócrata (SPD) a la Cancillería Federal, Olaf Scholz, ha sido de nuevo el claro vencedor del duelo entre los tres aspirantes con más posibilidades de erigirse con el triunfo en los comicios legislativos que se celebran en Alemania este 26 de septiembre. El 41% de los consultados le consideran el más convincente en un sondeo realizado por el instituto demoscópico Infratest Dimap para la primera cadena de la televisión alemana ARD, frente a un 27% del Armin Laschet, candidato de cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU) y un 25% que obtuvo Annalena Baerbock, cabeza de lista de Los Verdes. Vicecanciller federal y titular de Finanzas en la actual gran coalición que dirige la canciller federal, Angela Merkel, Scholz se impuso igualmente, aunque con menor ventaja, en la encuesta de la segunda cadena de la televisión pública alemana ZDF, en la que un 32% de los consultados declararon vendedor del debate político al dirigente socialdemócrata, si bien invirtieron el orden del segundo y tercer clasificado, ya que Annalena Baerbock logró un 26% de apoyos y Armin Laschet un 20%.

En el sondeo de ARD Scholz fue el más competente para el 49% de los espectadores, frente al 26% de Laschet y el 18% de Baerbock, pero también el que cuenta con más credibilidad (39%), mientras su rival conservador y la representante verde obtuvieron ambos un 26% de respaldo. Frente al debate anterior con los tres candidatos, que resultó decepcionante por la falta de agresividad de los participantes, el celebrado esta domingo resultó más animado ante los reiterados ataques del aspirante conservador contra Scholz, cuyo partido lidera todas las encuestas de intención de voto y que es el que más posibilidades tiene de hacerse con el triunfo electoral en dos semanas. Sin embargo, ninguno de los candidatos cometió errores de peso o se impuso en temas interesante o de peso. A Scholz le sacaron los colores con los escándalos de fraude fiscal que arrastra su ministerio, pero no es un tema que parezca interesar al electorado o que dañe la imagen del candidato.

En todo caso, el aspirante conservador a suceder a Angela Merkel tras sus 16 años ininterrumpidos en el poder, no obtuvo el claro éxito que necesitaba para tratar de dar la vuelta a las tendencias de voto y recuperar la confianza perdida del electorado. Y eso que Laschet criticó toda respuesta de Scholz a las preguntas de los moderadores del debate y obligó a su rival socialdemócrata a aclarar las «incorrecciones», como dijo, de las que hacía uso su rival para tratar de ponerle contra las cuerdas, aunque sin conseguirlo realmente. Más relajada en sus intervenciones se mostró Annalena Baerbock, quizás porque se vio algo marginada de la lucha verbal, ya que tanto Scholz como Laschet no la consideran una rival peligrosa en la lucha por la Cancillería Federal. Eso le permitió comentar abiertamente los puntos en los que polemizaban sus dos rivales masculinos.