El hambre llama a las puertas del Emirato talibán

Mikel Ayestaran KABUL (AFGANISTÁN)/ ENVIADO ESPECIAL COLPISA

INTERNACIONAL

Una madre ve impotente cómo su pequeño se consume por no poder costear el tratamiento contra la desnutrición
Una madre ve impotente cómo su pequeño se consume por no poder costear el tratamiento contra la desnutrición M. AYESTARAN

La mitad de la población de Afganistán necesita asistencia humanitaria y un millón de niños están en riesgo de sufrir desnutrición aguda

13 sep 2021 . Actualizado a las 13:18 h.

 Khassem tiene 5 meses y ayer llegó a los 3,54 kilos, cien gramos más que el viernes, fecha en la que ingresó en la Unidad de Desnutrición del hospital infantil Indira Ghandi de Kabul. Susane Sashebzada, jefa de Enfermería de esta unidad, repasa la ficha del pequeño mientras la madre trata de ponerle el pijama con mucho cuidado de no dañarle. Su piel es amarillenta y sus huesos están tan marcados que parecen pueden salir a la luz en cualquier momento. Te mira desde la cama con unos grandes ojos negros, pero no te ve. Apenas parpadea. «Esto es una catástrofe.

No hay otra palabra para definirlo. Nunca habíamos vivido una situación igual. Cada día recibimos decenas de nuevos casos, estamos desbordados», comenta con impotencia Sashebzada.

El hospital Indira Ghandi tiene 360 camas, pero se ha visto obligado a hacer milagros para acoger a 450 enfermos. «Otros muchos llegan y se van porque no tienen dinero para los tratamientos. Carecemos de las medicinas necesarias y las familias están sin recursos para poder comprarlas en las farmacias, así que se llevan a los pequeños de vuelta a casa», asegura la jefe de Enfermería.