El Reino Unido aún no ha desactivado el «polvorín» de los disturbios del 2011

juan francisco alonso LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

El príncipe Carlos de Inglaterra y el primer ministro Boris Johson, durante un homenaje a la policía en julio
El príncipe Carlos de Inglaterra y el primer ministro Boris Johson, durante un homenaje a la policía en julio

Oenegés y oposición creen que la desigualdad puede provocar que se repitan

09 ago 2021 . Actualizado a las 10:10 h.

4 de agosto del 2011. Unos oficiales matan a tiros a Mark Duggan, un chico de raza negra de 29 años, en el norte de Londres. El hecho desata, 48 horas después, la furia de la comunidad afrocaribeña y de otras minorías. Distintos barrios de la capital británica y ciudades como Croydon, Birmingham y Manchester son sacudidos por una ola de violencia callejera no vista en las últimas décadas, la cual dejó decenas de heridos y cientos de detenidos, así como daños valorados en unos 40 millones de libras (47 millones de euros).

Una década después la posibilidad de que estos hechos se repitan es «elevada». Así lo han advertido en los últimos días organizaciones sociales y de derechos humanos e incluso el opositor Partido Laborista, que acusan a los Gobiernos de David Cameron, Theresa May y Boris Johnson de no combatir las causas que provocaron los disturbios: la desigualdad económica, motivada por la raza; y los prejuicios enraizados en la policía.

«Las profundas desigualdades sociales se han agrandado después de una década de recortes a servicios vitales que apoyan a las familias en apuros y ello ha provocado un aumento de la pobreza», denunció el diputado laborista Steve Reed, responsable del equipo que elaboró el informe de la formación y en el que se denuncia que las sucesivas administraciones tories solo habían implementado 11 de las 63 recomendaciones hechas por el panel independiente que en el 2012 analizó lo ocurrido.