Francia investiga el espionaje a periodistas a través de Pegasus por parte de Marruecos

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

INTERNACIONAL

MEXICO'S PRESIDENCY | Reuters

El programa también pudo haberse usado para espiar a Macron

21 jul 2021 . Actualizado a las 09:17 h.

actLa Justicia francesa abrió este martes una investigación por el dispositivo de espionaje a través del programa Pegasus desarrollado por una empresa israelí sobre la base de la denuncia de dos periodistas del sitio de información Mediapart, cuyos móviles se sospecha que fueron infiltrados por Marruecos. Entre las presuntas víctimas de este espionaje está también el periodista español especializado en el Magreb Ignacio Cembrero.

El consorcio de medios de información que ha revelado el escándalo señaló este martes que el presidente francés, Emmanuel Macron, también estaba en el punto de mira del espionaje a través de Pegasus. Un teléfono móvil del mandatario galo figuraba entre los objetivos del programa israelí. «Si los hechos se confirman, son evidentemente muy graves», declaró una fuente del Elíseo.

También fueron víctimas de espionaje por el mismo sistema medio centenar de personas cercanas al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, entre ellos su mujer y sus hijos.

Sobre el espionaje a periodistas, la Fiscalía de París indicó que la investigación se ha abierto por una decena de cargos, incluidos los de atentar contra la intimidad, interceptar mensajes, intromisión fraudulenta en un sistema informático o venta sin autorización de un dispositivo para la captación de datos informáticos.

En el origen de este procedimiento está la denuncia del director de Mediapart, Edwy Plenel, y de su periodista Lénaïg Bredoux, después de las revelaciones del consorcio de medios Forbidden Stories sobre el uso masivo de Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO, para infiltrar miles de móviles de personas cuyos números fueron proporcionados por países que compraron sus servicios. Los potenciales clientes identificados son Arabia Saudí, Azerbaiyán, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Hungría, India, Kazajistán, México, Marruecos, Ruanda y Togo.

En el caso de Plenel y Bredoux, las sospechas de espionaje vienen de Marruecos. Mediapart se quejó de que «el aparato represivo» marroquí durante meses «violó la intimidad privada de los informadores, atacó a la profesión periodística y a la libertad de prensa y robó y explotó datos personales y profesionales». Según Forbidden Stories, los servicios secretos marroquíes tenían como objetivo 10.000 números susceptibles de ser pirateados.