EE.UU., la OTAN y la UE culpan a China del ciberataque que colapsó Microsoft en marzo

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Sede de Microsoft
Sede de Microsoft

La ofensiva se atribuye a Pekín con un «alto nivel de certeza»

20 jul 2021 . Actualizado a las 09:30 h.

Estados Unidos, la Unión Europea (UE), la OTAN y otros cinco países, entre ellos el Reino Unido, acusaron ayer a piratas informáticos apoyados por China de estar detrás de la campaña global de ciberataques del pasado marzo contra Microsoft.

La multinacional tecnológica ya había culpado a hackers apoyados por Pekín de haber accedido ilegalmente a cuentas de correo electrónico de su servicio para empresas Exchange Server, pero ni la UE, ni la OTAN, ni EE.UU. habían señalado aún a China porque estaban esperando a tener más información.

Washington y sus aliados han llegado a la conclusión de que pueden atribuir la ofensiva global a Pekín con «un alto nivel de certeza», según declaró una alta funcionaria de la Administración estadounidense. Lo que descubrieron fue que el Ministerio de Seguridad Pública, principal órgano policial y de inteligencia de China, «contrata» de manera externa a delincuentes informáticos con el objetivo de perpetrar ataques en todo el mundo, recoge Efe.

Se calcula que el hackeo pudo haber afectado en todo el mundo a unos 250.000 sistemas informáticos ubicados en grandes empresas y en agencias gubernamentales -entre ellas la Autoridad Bancaria Europea y el Parlamento noruego- que usan el servicio de correo de Microsoft.

La UE ha añadido a la acusación conjunta otro asalto llevado a cabo ayer en el que se señala también «al territorio de China» como punto de emisión. «Continuamos urgiendo a China a que no permita que su territorio se utilice para actividades cibernéticas maliciosas», dijo el alto representante de la UE para la política exterior, Josep Borrell, en un comunicado.

El jefe de la diplomacia europea declaró que dos grupos de hackers -Amenaza Avanzada Persistente 31 y Amenaza Avanzada Persistente 40- atacaron ayer instituciones gubernamentales y organizaciones políticas de los Estados miembros y de la UE causando «efectos significativos». En el comunicado, Bruselas aseguró que el damnificado ha sido un servidor de Microsoft Exchange y que el ataque informático «socavó la seguridad y la integridad» de miles de ordenadores y redes en todo el mundo.

Las acusaciones contra China se convierten en un gesto que podría tener graves consecuencias geopolíticas en un momento de enfrentamiento comercial y tecnológico, sobre todo entre EE.UU. y el gigante asiático.