Merkel reclama a Johnson «soluciones pragmáticas» a los roces «postbrexit»

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Merkel y Johnson se saludan antes de su reunión en Chequers, la residencia campestre del «premier».
Merkel y Johnson se saludan antes de su reunión en Chequers, la residencia campestre del «premier».

Ambos líderes anunciaron que a partir del 2022 sus gobiernos mantendrán reuniones conjuntas

03 jul 2021 . Actualizado a las 10:18 h.

A la canciller Angela Merkel se le acaba su tiempo y, por ello, ha planificado una serie de viajes internacionales para despedirse de sus homólogos, antes de dejar su cargo en otoño. Este viernes le dio el «Auf Wiedershen» al primer ministro británico Boris Johnson, con quien buscó limar las asperezas surgidas por la aplicación del Protocolo del brexit para Irlanda del Norte y abrir un «nuevo capítulo entre el Reino Unido y la Unión Europea». «Se deben encontrar soluciones pragmáticas que resulten aceptables para ambas partes, que mantengan la integridad del mercado único y ofrezcan soluciones a las personas», declaró Merkel, en la rueda de prensa que ofreció junto a Johnson, al terminar su reunión en su residencia de descanso de Chequers.

El premier británico dio por descontado que el conflicto surgido por las importaciones de productos cárnicos procedentes de Inglaterra, Escocia y Gales a Irlanda del Norte mejorará tras esta cita. «Imaginen que una salchicha Bratwurst no pudiera llevarse desde Dortmund a Düsseldorf por la decisión de una corte internacional, eso sería algo absolutamente extraordinario. Así que lo tenemos que resolver», afirmó, para luego agregar que «con buena voluntad y paciencia podremos arreglar esto».

Los problemas en el comercio que el Protocolo ha venido provocando en el Úlster y algunas maniobras unilaterales de Londres para resolver dichos problemas han agriado las relaciones con Bruselas. Esta misma semana la UE aceptó la petición británica de prorrogar por tres meses, hasta el 30 de septiembre, el período de gracia en el que no se aplican los controles fronterizos en Irlanda del Norte a los productos cárnicos refrigerados de Gran Bretaña como salchichas y la carne congelada, para así seguir negociando y evitar una eventual guerra comercial.