Amenazan a la ministra de Interior israelí: «Arde en el infierno»

Mikel ayestaran JERUSALÉN / COLPISA

INTERNACIONAL

Ayelet Shaked y Naftali Bennett, durante la sesión en la que se eligió el nuevo Gobierno de Israel
Ayelet Shaked y Naftali Bennett, durante la sesión en la que se eligió el nuevo Gobierno de Israel RONEN ZVULUNPOOL | Efe

La «mujer más fuerte de la política» es objeto de las amenazas de sus exseguidores, que se sienten traicionados por abandonar a Netanyahu

16 jun 2021 . Actualizado a las 21:11 h.

«Arde en el infierno», reza uno de los muchos mensajes amenazantes recibidos por Ayelet Shaked desde que anunciara hace un mes que se sumaba al Gobierno del cambio en Israel. La ultranacionalista tuvo también cientos de llamadas y los servicios de seguridad le recomendaron cambiar de teléfono lo antes posible.

Las amenazas e insultos le llegaban de sus propios votantes de la extrema derecha, que se sintieron traicionados por su decisión de apoyar a Naftali Bennett en la coalición opositora que ha apartado del poder a Benjamin Netanyahu y donde hay espacio para partidos de centro, izquierda y hasta para los islamistas, una línea roja que ella se había encargado de levantar a lo largo de su carrera.

Shaked y Bennett son pareja política en Israel desde el 2010. La nueva ministra de Interior, que se ocupará de Justicia dentro de dos años en el Gobierno rotatorio pactado por la coalición, es considerada «la mujer más fuerte de la política israelí», según la definió el diario Haaretz.

El Ejecutivo cuenta con nueve mujeres, una cifra récord en el Estado judío, y Shaked es la auténtica sombra del nuevo primer ministro, con quien trabaja desde que coincidieron en el Likud a las órdenes de un Netanyahu que por entonces estaba en la oposición. Hace once años emprendieron una primera aventura en las redes con la plataforma My Israel, destinada a luchar contra las llamadas al boicot a Israel, y desde entonces no se han separado en las distintas formaciones políticas donde han tomado parte, siempre en la línea del ultranacionalismo sionista, hasta formar Yamina.

Shaked, de 45 años, es natural de Tel Aviv, madre de dos hijos, ingeniera informática y esposa de un piloto de caza. Su nombre comenzó a sonar en el verano del 2014 cuando colgó en Facebook un artículo de un activista colono ya fallecido que describía a todos los palestinos como «enemigos», llamaba «serpientes» a los jóvenes árabes que buscaban el «martirio» en ataques a israelíes y decía que sus madres deberían «ir al infierno» con ellos.

La oleada de protestas empujó a Shaked a retirar el post, pero en la red todo queda grabado y cuando un año después fue nombrada ministra de Justicia del trigesimocuarto Gobierno de Israel la historia saltó a los titulares. Aquello «fue un error». «Cometo muchos errores como todos los seres humanos», se disculpó. Desde Turquía Recep Tayyip Erdogan la comparó con Hitler.

Cuando fue nombrada ministra con 39 años, el político laborista Nachman Shai señaló que «darle a ella este ministerio es como dar el servicio de bomberos a un pirómano». Su irrupción también generó numerosos comentarios sexistas debido a su belleza y el exministro conservador Yosef Parirtzky escribió: «Por primera vez en Israel un titular de la cartera de Justicia puede figurar en los calendarios colocados en los talleres de automóviles».

En el baile de elecciones que ha vivido Israel en los últimos dos años, Shaked no dudó en vestirse de actriz para grabar un anuncio de un perfume con el objetivo de ganar los votos del electorado ultranacionalista. La fragancia se llamaba Fascismo y, mientras se rociaba ante las cámaras, la política decía que «tiene aroma a democracia». El anuncio se hizo viral. Su partido lo defendió como «pura ironía», pero desde Meretz, partido de izquierda que ahora forma parte de la coalición de gobierno, fue duramente criticada.