El asesino del juez Falcone, en libertad tras cumplir 25 años de cárcel

La Voz REDACCIÓN

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Imagen del atentado que acabó con la vida del juez Falcone
Imagen del atentado que acabó con la vida del juez Falcone ANSA

Giovanni Brusca, uno de los hombres más próximos al mafioso Salvatore Toto Rinna, cometió más de 150 crímenes

01 jun 2021 . Actualizado a las 10:22 h.

El jefe mafioso Giovanni Brusca, asesino confeso del juez antimafia Giovanni Falcone, ha salido de la cárcel tras pasar 25 años en una prisión italiana. Brusca era unos de los hombres más próximos al histórico capo de la Cosa Nostra, la mafia siciliana, Salvatore Totó Riina, antes de «arrepentirse» y pasar a colaborar con la Justicia.

De 64 años y cuya condena a cadena perpetua fue reducida a 30 años de cárcel por los beneficios que la ley otorga a los colaboradores de la justicia, Brusca salió este lunes de la penitenciaría romana de Rebibbia y ahora permanecerá en libertad condicional durante cuatro años, informaron medios italianos.

Considerado uno de los asesinos más sanguinarios de la mafia, confesó su papel decisivo en la matanza de Capaci, en la que fueron asesinados Falcone, su mujer y tres agentes de su escolta el 23 de mayo de 1982 con 500 kilos de explosivos que reventaron la autopista en la que viajaban el juez y sus colaboradores en la isla de Sicilia (sur de Italia).

En sus declaraciones ante los jueces, aseguró que fue él quien apretó el detonador. «Es una noticia que me duele, pero así es la ley, una ley que mi hermano quería y que, por lo tanto, debe ser respetada. Solo espero que el poder judicial y las fuerzas del orden le vigilen muy de cerca para evitar el peligro de que vuelva a delinquir», dijo al conocer la noticia Maria Falcone, hermana del famoso juez asesinado y convertida ella misma en un símbolo de la lucha contra la mafia.

Entre otros delitos de extrema crueldad confesados por Brusca figura también el asesinato del pequeño Giuseppe di Matteo, el hijo de 13 años del «arrepentido» Santino di Matteo, secuestrado el 23 de noviembre de 1993 y estrangulado el 11 de enero de 1996, tras lo cual su cuerpo fue disuelto en ácido.

Conocido como lo Scannacristiani (el Matacristianos) y también «U' Verru» (el cerdo en siciliano), Brusca se inició muy joven en la mafia, puesto que su padre, Bernardo, era un conocido «capo» y cuando este fue arrestado, él tomó su lugar, siempre con el apoyo de Riina.

Formó parte de un despiadado grupo de asesinos que actuaban bajo el mandato directo de Riina y, según él mismo confesó a los investigadores tras su detención, el 20 de mayo de 1996 ordenó y cometió el asesinato de más de 150 personas, cuyos nombres era incapaz de recordar.

La salida de Brusca de prisión, con una bonificación añadida de 45 días al expirar su pena, ha levantado una enorme polémica en el país, donde muchos han criticado que un asesino tan sanguinario se haya beneficiado de la ley que reduce las penas de los colaboradores y de la que el propio Falcone fue un gran defensor.

La liberación de Brusca «te deja sin aliento y te preguntas cómo es posible», pero «la hermana de Falcone nos recuerda a todos que esa ley aplicada hoy la quiso también su hermano, que ha permitido tantos arrestos y ha desbaratado las actividades mafiosas, aunque es un puñetazo en el estómago», resumió el ex primer ministro y secretario general del Partido Demócrata (PD), Enrico Letta.