La marcha de dos barones agrava la crisis del partido conservador francés

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Macron, durante una visita a la brigada de bomberos de Paris
Macron, durante una visita a la brigada de bomberos de Paris CHRISTOPHE ARCHAMBAULTPOOL | Efe

Los alcaldes de Niza y Toulon se van tras cerrar  un pacto con el partido de Macron en las elecciones regionales para frenar a la ultraderecha

06 may 2021 . Actualizado a las 20:39 h.

Los Republicanos (LR), el partido heredero del conservador UMP que gobernó Francia durante décadas, vive un nuevo capítulo de su progresivo declive con la marcha de dos barones, los alcaldes de Niza y Toulon, por una polémica candidatura conjunta con el partido de Emmanuel Macron. Christian Estrosi, regidor de Niza, y Hubert Falco, primer edil de Toulon, han sido los últimos pesos pesados en dar la espalda a esta histórica formación, cada vez más debilitada a menos de un año de las elecciones presidenciales.

Falco y Estrosi, exministro durante el mandato de Nicolas Sarkozy, tomaron su decisión en desacuerdo con la dirección del partido sobre cómo organizar las candidaturas para frenar a la ultraderecha en las elecciones regionales francesas del próximo junio. Los dos están considerados como urdidores del polémico acuerdo en Provenza-Alpes-Costa Azul, la región del sureste del país donde están ubicadas las ciudades que ambos gobiernan. 

Polémica alianza

Por esta alianza, el partido de Macron, La República en Marcha (LREM), apoyaría desde la primera vuelta al candidato de LR, Renaud Muselier, para frenar las posibilidades de la ultraderechista Agrupación Nacional, que tiene en esa región uno de sus feudos. «No estar a favor de la unión, mientras la amenaza de la llegada al poder de Agrupación Nacional es más fuerte que nunca, es hacerle el juego [a la ultraderecha]», criticó Falco al anunciar su salida, informa Efe.

El pacto enfureció a la dirección de Los Republicanos, que reprochaban a Muselier haber claudicado ante Macron. Aunque este aseguró que no habrá ningún cargo de esa formación en las listas, el portavoz del Gobierno francés, Gabriel Attal, afirmó que sí habría representación de LREM. De hecho, este acuerdo había sido anunciado el domingo por el propio primer ministro francés, Jean Castex, quien lo consideró «un ejemplo de la recomposición política».

La irrupción de Macron en el 2017 ha drenado apoyos tanto a Los Republicanos como al otro gran partido francés, el socialista, que se habían alternado el poder en Francia en las últimas décadas. Ejemplo de cómo Macron dinamitó el bipartidismo atrayendo a su proyecto a figuras de primer nivel es el actual ministro de Economía, Bruno Le Maire, que antes de sumarse a LREM militó en Los Republicanos. La derecha tiene miedo de que haber aceptado la mano tendida de LREM elimine sus posibilidades como alternativa de Gobierno.