La UE denuncia el despliegue de 150.000 soldados rusos en la frontera con Ucrania

Salvador Arroyo BRUSELAS / COLPISA

INTERNACIONAL

Borrell, durante su intervención tra la cumbre de ministros de Exteriores de la UE
Borrell, durante su intervención tra la cumbre de ministros de Exteriores de la UE FRANCOIS WALSCHAERTS | Efe

Bruselas advierte que Europa no está «a salvo de un incidente», apoya a Kiev y critica el «acoso» del Kremlin

19 abr 2021 . Actualizado a las 21:32 h.

La convulsa relación de vecindad entre la UE y Rusia continúa en situación crítica. Y nadie descarta hoy que su deterioro vaya a más. Tres frentes significativos abiertos impiden en las últimas semanas siquiera acariciar ese vínculo «estable» que los Veintisiete mantienen como objetivo de fondo, pero que el Kremlin ningunea sistemáticamente a golpe de hechos.

El estado del líder opositor Alexéi Navalni, el acoso a Ucrania y, en las últimas horas, el choque entre Moscú y el Gobierno checo con la cascada de expulsiones de diplomáticos en ambas direcciones, marcan un statu quo enrarecido que este lunes analizaron los ministros de Exteriores de los Veintisiete en una cumbre que debió celebrarse en Luxemburgo, pero que volvió a tener formato telemático por las restricciones de la pandemia.

«No renunciamos a los cinco principios rectores que deben marcar la relación con Rusia. Buscamos vías de entendimiento y no sanciones, pero si hay actuaciones que deben responderse con ese mecanismo, se hará», aseguraba la ministra española, Arancha González-Laya, casi al mismo tiempo que Josep Borrell denunciaba el despliegue de 150.000 efectivos del Ejército ruso en la frontera con Ucrania.

Se trata de un envío de tropas sin precedentes, superior incluso al que terminó con la anexión de la Península de Crimea en 2014 y que abrió la herida más profunda en la relación bilateral. «El riesgo de una mayor escalada es más que evidente», «la situación es inquietante» o «no estamos a salvo de tener algún incidente (en la zona)» fueron los mensajes de alerta que añadió el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE.

Los cinco principios rectores a los que aludió González-Laya continúan incumpliéndose desde el primero: la aplicación de los acuerdos de Minsk sobre el conflicto en el este de Ucrania «como condición básica de cara a cualquier cambio sustancial de la posición de la Unión frente a Rusia».

El resto de «recomendaciones» son la consolidación de las relaciones con los socios orientales y otros vecinos; el fortalecimiento de la resiliencia de la UE en aspectos como la seguridad energética, las amenazas híbridas o la comunicación estratégica; la búsqueda de compromisos con Rusia en cuestiones de interés para la Unión, y la necesidad de establecer contactos interpersonales y respaldar a la sociedad civil rusa.

Ucrania preocupa. Y cada vez más. Los ministros europeos escucharon este lunes durante una hora a su homólogo del país del Este, Dmitro Kuleba.

La semana pasada fueron varios los líderes europeos, además del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, los que mantuvieron contactos directos con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.