Macron saca músculo en materia de seguridad a un año de las presidenciales

Beatriz Juez PARÍS / COLPISA

INTERNACIONAL

Macron y el alcalde de Montpellier, durante su visita  al suburbio de La Mosson
Macron y el alcalde de Montpellier, durante su visita al suburbio de La Mosson

Promete más policías sobre el terreno, una Justicia de proximidad y mano dura contra el narcotráfico, la delincuencia y el islamismo radical

19 abr 2021 . Actualizado a las 22:02 h.

A un año de las presidenciales, Emmanuel Macron saca músculo en materia de seguridad ciudadana, uno de los temas electorales preferidos de la derecha y la extrema derecha. Promete más policías sobre el terreno, una Justicia de proximidad y mano dura contra el tráfico de droga, la delincuencia y el islamismo radical.

El jefe de Estado galo viajó este lunes a Montpellier, donde visitó una comisaría y la periferia de Mosson, un área conflictiva de esta ciudad del sur de Francia. Macron quería conocer de primera mano la situación en uno de esos «barrios de reconquista republicana», como llama el Ministerio del Interior a las zonas problemática donde se ha incrementado la presencia policial para luchar contra la delincuencia y el tráfico de droga, y dar mayor sensación de seguridad a sus habitantes.

El presidente prometió a los franceses que verán más agentes sobre el terreno en el 2022 que los que había en el 2017, año en que llegó al palacio del Elíseo. «Eso tranquiliza a la gente y disuade a los delincuentes», dijo Macron, quien proclamó que los ciudadanos tienen «derecho a una vida tranquila».

Afirmó asimismo que cumplirá el objetivo que se había marcado al principio de su mandato de reclutar a 10.000 policías y gendarmes más.

Por ahora, han contratado a 6.214 y 2.000 más se incorporarán este año, según precisó. «Cada circunscripción tendrá más policías al final del quinquenio. Sin excepción», prometió Macron en una entrevista en el diario Le Figaro.

Debate nacional

El jefe de Estado garantizó también que continuará luchando contra el tráfico de drogas, «matriz económica de la violencia» en Francia. Su erradicación se ha convertido, según señaló, en «la madre de todas las batallas». «No dar tregua a los traficantes de droga es reducir la delincuencia», añadió.

El líder conservador, que se mostró en contra de la despenalización del hachís y otras drogas, anunció además que lanzará «un gran debate nacional sobre el consumo de drogas y sus efectos nocivos».

«El presidente del caos, de la violencia por todas partes y todo el tiempo, de la división, de la injusticia social, fiscal y territorial, nos vende hoy 'la vida tranquila'», criticó, de inmediato, Marine Le Pen en Twitter.