China tensa el pulso bélico con Taiwán

María Puerto PEKÍN / E. LA VOX

INTERNACIONAL

Parada en un acto oficial de la guardia de honor del Ejército de Taiwán.
Parada en un acto oficial de la guardia de honor del Ejército de Taiwán.

Cualquier incidente amenaza con desencadenar un conflicto armado en medio de la deriva nacionalista de Pekín

05 abr 2021 . Actualizado a las 09:20 h.

Las difíciles relaciones entre China y Taiwán amenazan en convertirse en una fuente desestabilización. Existe el riesgo de que cualquier incidente en el estrecho de Taiwán desencadene un conflicto armado que implicaría a China con otros países, como Estados Unidos. Pekín no renunciará a su política de «una sola China» y considera a la isla una provincia rebelde. Taiwán, gobernada por una presidenta independentista, lleva más de 70 años viviendo de facto como un país independiente y es una democracia consolidada. 

Los puntos de encuentro entre los dos lados del estrecho de Taiwán son difíciles y más en un momento en que Pekín muestra su fortaleza de gran potencia y una clara deriva nacionalista. El 26 de marzo, 20 aviones militares entraron en la zona de identificación defensa aérea de Taiwán, fue la mayor incursión china en el espacio aéreo de la isla y toda una demostración de fuerza de la República Popular. El suceso marca el tono que viven las relaciones entre China y Taiwán, pero también fue un aviso a la nueva Administración de EE.UU. Algunos de los aviones chinos sobrevolaron el canal Bashi, que separa Taiwán de Filipinas, en lo que se puede considerar un simulacro de ataque a buques estadounidenses.

Taiwán se ha sentido muy cómodo con la presidencia de Donald Trump, su enfrentamiento con China le acercó a Taipéi. La isla consiguió un aumento de la venta de armamento, mejorar los intercambios y un trato deferente para la presidenta, Tsai Ing-wen, a pesar de que Estados Unidos oficialmente no mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán.

Pero no parece que la situación con Joe Biden vaya a deteriorarse. De momento el mismo día 26 firmaron un acuerdo de cooperación para el patrullaje y vigilancia marítima. Seguramente Biden rebajará el tono de apoyo de Trump y volverá a la política de respetar el statu quo de la isla. 

Un plazo de 10 años

La posibilidad de un enfrentamiento militar para recuperar Taiwán está muy presente en China. En la televisión abundan los programas con analistas que defienden sin complejos la invasión para anexionar la isla. Desde el inicio del segundo mandato de Xi Jinping, en el 2018, incluso se ponen plazos de no más de diez años para la definitiva solución al problema. La promesa de «rejuvenecimiento de la nación China» de Xi no se concibe sin la reunificación con Taiwán.

A su favor cuenta con la modernización de su Ejército. El almirante estadounidense John Aquilino, nombrado responsable para el Asia Pacífico, alertaba hace unas semanas que Pekín podría alcanzar la capacidad militar para invadir Taiwán más pronto de lo esperado, en solo seis años. Un informe del Pentágono sobre el poder militar de China advertía de cuatro posibles escenarios: Un bloqueo marítimo y aéreo de la isla para cortar sus suministros, un operativo limitado contra infraestructuras claves y líderes políticos, campaña de ataques aéreos con misiles incluidos, y por último el desembarco anfibio e invasión de la isla.

La invasión es la opción más improbable por el alto coste militar y en vidas que puede representar para China sumado al escenario de oposición de la población taiwanesa. Además, lanzaría un mensaje peligroso al resto de países vecinos. 

Nuevo pasaporte

Mientras tanto Taiwán va dando pequeños pasos e intenta esquivar el cerco de Pekín. Por ejemplo, ha diseñado un nuevo pasaporte para diferenciarlo claramente de la República Popular. También estudia reformar la Constitución para fijar que el territorio se limita a la isla y así marcar la independencia del continente. Con las presiones comerciales se muestra creativo. El veto de Pekín a la importación de piñas taiwanesas impuesto a principio de marzo se ha resuelto con una campaña de patriotismo para consumir esta fruta. En cuatro días se vendieron 20.000 toneladas adicionales de piñas para ayudar a los productores.

Hong Kong, una advertencia

La definitiva aprobación esta semana en Pekín de la ley electoral de Hong Kong resuena como advertencia en Taiwán.

China no ha dudado en enmendar la Constitución de Hong Kong para controlar el proceso electoral en la excolonia. Solo una quinta parte del Parlamento se elegirá por sufragio universal y un comité evaluará a los posibles candidatos. El principio de «un país, dos sistemas» se desdibuja. La población ve amenazada la libertad de prensa, la independencia judicial y la democracia se aleja.

El panorama no resulta muy tentador para Taiwán, que luchó por conseguir un sistema democrático. Pero representa una seria advertencia, Pekín está dispuesto a arriesgar una plaza financiera y a enfrentarse a la comunidad internacional para imponer su orden.