China juzga a dos canadienses acusados de espionaje

La coincidencia del juicio con la reunión en Alaska entre China y EE.UU. desata las especulaciones de que se pueda alcanzar algún acuerdo para liberarlos

Vehículos policiales salen de las instalaciones del tribunal que juzga al canadiense Michael Spavor
Vehículos policiales salen de las instalaciones del tribunal que juzga al canadiense Michael Spavor

Pekín / e. la voz

Los canadienses Michael Spavor y Michael Kovrig llegan a juicio tras más de dos años de prisión preventiva. La vista coincide con la primera reunión de alto nivel entre China y EE.UU., bajo la presidencia de Joe Biden. Este viernes por la mañana se celebró durante poco más de dos horas y a puerta cerrada, la vista contra el empresario Michael Spavor, acusado de espionaje. El tribunal dictará sentencia en unos días. El lunes le toca el turno a su compatriota, Michael Krovig, que se enfrenta a la misma acusación.

La coincidencia del juicio con la reunión en Alaska entre los responsables de exteriores de China y Estados Unidos desata las especulaciones de que se pueda alcanzar algún acuerdo para liberarlos.

Los dos canadienses fueron arrestados en diciembre del 2018, días después de que se detuviera en el aeropuerto de Vancouver a la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, sobre la que había una orden de extradición reclamada por Estados Unidos.

Canadá ha acusado reiteradamente a Pekín de detener a sus nacionales como represalia por el caso de Meng y practicar una «política de rehenes». China lo ha negado, pero en numerosas ocasiones ha puesto sobre la mesa la liberación de la alta ejecutiva para hablar de los canadienses.

Un grupo de diplomáticos extranjeros intentó estar presente durante el juicio, que se ha celebrado en la ciudad de Dandong, pero se vetó el acceso a la sala, al igual que a la prensa. A las puertas del tribunal, el número dos de la embajada de Canadá en China, Jim Nickel, denunció a los periodistas que era una violación del derecho internacional excluirlos del juicio. También afirmó que trabajan estrechamente con Estados Unidos. «Tenemos la esperanza que en cierta medida este proceso puede llevar a su liberación inmediata», afirmó.

Si se llega a un acuerdo, el otro lado de la ecuación sería el regreso a China de Meng Wanzhou. La alta directiva es hija del fundador de Huawei y la futura heredera. Estados Unidos la reclama para juzgarla por saltarse las sanciones contra Irán, a través de filiales de la tecnológica.

Pero el periplo judicial de Meng es muy diferente de los dos canadienses. Desde su detención vive en su mansión de Vancouver con una pulsera para controlar sus movimientos a la espera del final del proceso de extradición previsto para mayo.

Los dos canadienses llevan más de dos años en prisión. Solo se les permitía una visita al mes de personal del consulado. La epidemia de Covid-19 hizo que se interrumpieran estos encuentros y estuvieron nueve meses aislados. Hasta el 19 de junio del 2020 no se les notificó oficialmente que se les acusaba de «espionaje y divulgación ilegal de secretos de estado». La pena puede ser de cadena perpetua. La justicia china permite la detención sin cargos durante meses y la inmensa mayoría de los procesos acaban en condenas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

China juzga a dos canadienses acusados de espionaje