Un policía, sospechoso de secuestrar y asesinar a una mujer en Londres

Iñigo Gurruchaga LONDRES / COLPISA

INTERNACIONAL

Sede de Scotland Yard, en Londres
Sede de Scotland Yard, en Londres POLICÍA METROPOLITANA DE LONDRES | EP

La ola de de indignación por el crimen coincide con una encuesta que desvela que el 80 % de las mujeres británicas han sufrido acoso sexual

11 mar 2021 . Actualizado a las 18:52 h.

Un oficial de la Policía Metropolitana de Londres está siendo interrogado como sospechoso de haber secuestrado y asesinado a una mujer de 33 años cuando regresaba hace una semana hacia su vivienda, a las 21.30 horas por una calle del sur de la capital británica. El crimen ha causado conmoción en la sociedad y entre los propios miembros de Scotland Yard.

Sarah Edward, directora de márketing, regresaba a su casa en el barrio de Brixton tras visitar a una amiga en el vecino distrito de Clapham. Tras su desaparición, la Policía obtuvo una imagen de ella captada por la cámara de seguridad de una vivienda, en una avenida de notable tráfico que une directamente los dos puntos. Charlaba en su móvil con su novio, según ha confirmado la investigación.

Wayne Couzens, de 48 años, oficial de la Unidad de Protección Parlamentaria y Diplomática, habría terminado poco antes su turno como vigilante en la Embajada de Estados Unidos. El grupo policial, que opera habitualmente armado, se encarga de la seguridad del edificio del Parlamento y de sedes de legaciones diplomáticas, también de proteger a altos cargos del Gobierno y a dignatarios visitantes.

Oficiales de Scotland Yard le detuvieron en su domicilio en Deal, en la costa sudeste de Inglaterra, en la tarde del martes como sospechoso del secuestro de Edward. El miércoles se informó de que está siendo interrogado como presunto autor del asesinato de la mujer desaparecida, después de que pesquisas en un bosque próximo a su casa desembocaran en el hallazgo de «restos humanos».

Su mujer, con la que tiene dos hijos, también permanece detenida bajo sospecha de haber prestado asistencia en la comisión del crimen. Según medios británicos, la identificación de Couzens habría sido posible por la obtención de imágenes de video grabadas desde un automóvil que circulaba por la avenida y que captó la del coche del policía. La investigación no ha encontrado vínculos anteriores entre Edwards y Couzens.

Vivir con temor

La revelación de que un policía es el presunto autor de tal crimen «ha provocado olas de indignación y rabia en la población y en toda la Met -área metropolitana londinense-», ha afirmado la jefa de la Policía Metropolitana, Cressida Dick. «Hablo en nombre de todos mis colegas cuando digo que estamos absolutamente horrorizados por esta terrible noticia. Nuestro trabajo es patrullar las calles y proteger a la población», ha subrayado.

El área en la que se produjeron los hechos es la tercera en el ránking de delitos sexuales, que se dividen estadísticamente en violación y «otros delitos sexuales». Las estadísticas de Scotland Yard muestran que descendieron drásticamente durante los meses de confinamiento. El promedio en los dos últimos años es de 1.600 delitos de esta categoría cada mes en la capital británica, una tasa de 4.27 por cada mil habitantes.

La trágica noticia ha coincidido con la publicación de los datos de otra encuesta realizada a mil mujeres británicas que ha encontrado que el 97 % de las consultadas de entre 18 y 24 años y el 80 % de todas las edades han sufrido acoso sexual. El 96 % de las víctimas no lo denunciaron, el 45 % cree que hacerlo no serviría para nada. Según un sondeo de la confederación de sindicatos, el 52 % de las mujeres ha sufrido acoso sexual en su trabajo.