Los abogados de Trump acusan a los demócratas de montar una venganza política

Esperanza Balaguer NUEVA YORK / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

David Schoen, abogado de Trump, es cacheado al entrar en el Capitolio
David Schoen, abogado de Trump, es cacheado al entrar en el Capitolio

Alegan que la libertad de expresión ampara la retórica política

13 feb 2021 . Actualizado a las 10:34 h.

Los abogados de Donald Trump se lanzaron este viernes contra los demócratas para acusarles de organizar una venganza política contra el expresidente y defendieron que toda retórica política, tanto la utilizado por los fiscales del impeachment como por su defendido, están protegido por la libertad de expresión. La cuarta sesión del segundo juicio político contra Trump por incitar a la turba de fieles que asaltaron el Capitolio el pasado 6 de enero fue un despliegue de las clásicas embestidas dialécticas del exmandatario contra la oposición. 

«El cargo ante el Senado es un acto venganza política injusto y descaradamente inconstitucional», proclamó el letrado Michael T. van der Veen. La defensa buscó reescribir la narrativa de Trump sobre su mentira del fraude electoral, sobre el discurso pronunciado poco antes de la insurrección y sobre los cuatro años de tuits incendiarios. Para justificar su comportamiento, recurrieron a la táctica favorita del expresidente, al argumentar que no podía ser considerado responsable de la violencia de aquel día más de lo que los demócratas lo son de los disturbios desatados el pasado verano durante las protestas contra el racismo. «Como cualquier otra caza de brujas de la izquierda, este juicio político está completamente divorciado de los hechos, las pruebas y los intereses del pueblo estadounidense», alegó Van der Veen.

La defensa contraatacó con un vídeo de más de once minutos con una multitud de demócratas instando a sus partidarios a «luchar», tal y como dijo en una veintena de ocasiones el procesado en su alegato ante la masa antes del asalto. Por las imágenes pasaron, entre otros, el actual presidente Joe Biden, la vicepresidenta Kamala Harris, los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, e incluso la cantante Madonna y el actor Johnny Deep. Varios protagonistas expresaban sus ganas de «golpear» a Trump. Las declaraciones se cruzaban con las grabaciones de los saqueos y los enfrentamientos con la Policía durante las manifestaciones del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan). 

Primera enmienda

El objetivo era presentar a Trump como el presidente de la «ley y el orden», según uno de sus propios eslóganes de campaña. «Cada uno de ustedes y todos ustedes han pronunciado las mismas palabras», señaló el abogado a la bancada demócrata, a quienes pidió parar la «hipocresía». La defensa se amparó en la Primera Enmienda de la Constitución para alegar que tanto la dialéctica del expresidente como las palabras de sus rivales están protegidos por la libertad de expresión.

Otro de los dardos lanzados contra los demócratas fueron unas imágenes en las que se ve a varios legisladores y a la excandidata a la presidencia Hillary Clinton, poniendo objeciones a los resultados de las elecciones del 2016 por la interferencia rusa a favor de Trump. «Todo el partido y sus medios afines han pasado cuatro años diciendo que los comicios fueron secuestrados», apuntó el letrado David Schoen. También acusaron a los nueve gestores del impeachment de manipular selectivamente los tuits y los vídeos de Trump durante su argumentación. Los abogados solo utilizaron tres de las dieciséis horas que tenían porque saben que no hay votos republicanos suficientes para condenar a su cliente. En eso coincidíen con los demócratas, que sabiendo perdida de antemano la votación, solo aspiran a dejar constancia de lo ocurrido y seguir adelante con la agenda del presidente Joe Biden..