Putin y Biden apartan las tensiones y prorrogan el pacto de desarme nuclear

E. Balaguer / R. Mañueco N. YORK, MOSCÚ / E. LA VOZ, COLPISA

INTERNACIONAL

Putin visitó este miércoles el Museo de la Victoria, en el 77 aniversario del asedio a Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial
Putin visitó este miércoles el Museo de la Victoria, en el 77 aniversario del asedio a Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial

El estadounidense leyó al ruso una larga lista quejas desde la soberanía de Ucrania, el ciberataque contra el Gobierno de EE.UU. al envenenamiento y detención Navalni

28 ene 2021 . Actualizado a las 20:18 h.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha devuelto la relación con su homólogo de Rusia, Vladimir Putin, a la frialdad de la diplomacia tras cuatro años de coqueteos por parte de Donald Trump. En su sexto día en el cargo, el demócrata mantuvo una conversación telefónico con el presidente ruso para leerle una larga lista de quejas como la soberanía de Ucrania, el ciberataque contra el Gobierno del pasado diciembre, todavía bajo investigación; la interferencia de Moscú en las elecciones del 2020 y el envenenamiento y detención del opositor Alexéi Navalni.

La llamada marcó un golpe de timón en la relación entre la Casa Blanca y el Kremlin. Los dos líderes, sin embargo, retomaron relaciones con un primer acuerdo para extender sin condiciones previas el Nuevo START, el último tratado de desarme nuclear vigente entre las dos potencias atómicas. La prolongación del pacto que caduca el próximo 5 de febrero tendrá una duración de cinco años sin condiciones previas para evitar una nueva carrera armamentística, informó el Kremlin en un comunicado.

Durante el mandato de Donald Trump, las dos potencias no consiguieron ponerse de acuerdo para salvar el único freno existente en la actualidad para evitar el holocausto atómico.

Putin dijo que el acuerdo «es un paso en la buena dirección», pero advirtió de que las contradicciones «aumentan en forma de espiral» debido a la pandemia, durante su intervención virtual en el Foro de Davos. El presidente ruso comparó la crisis del coronavirus con lo ocurrido en los años 30 del siglo XX, en alusión a la crisis del 29, la aparición del nazismo y el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

El mandatario ruso pronunció estas palabras poco después de que ambas cámaras del Parlamento ruso ratificaran por unanimidad en un trámite exprés la extensión del Nuevo START, tras la orden dada el martes por la noche el jefe del Kremlin.

Después de la conversación de 35 minutos entre Putin y Biden -definida por Rusia como «sincera» y «pragmática»-, el Kremlin difundió una nota asegurando que el máximo dirigente ruso «subrayó que una normalización de las relaciones entre Rusia y EE.UU. iría en interés de ambos países y también de toda la comunidad internacional». Si bien, el portavoz de la Presidencia, Dimitri Peskov, matizó que «no se dan las condiciones» para el reinicio de unas relaciones normales entre ambos países.

Según el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, Washington ha aceptado «los términos planteados por Moscú, lo que significa que la prórroga será por cinco años, sin condiciones previas y sin añadir apéndices ni cláusulas adicionales». Riabkov, que el martes estuvo reunido con el embajador norteamericano en Rusia, John Sullivan, cree que la decisión de extender el START «es beneficiosa para ambas partes y era la única solución correcta en la actual situación».

El Nuevo START, o START III se firmó el 8 de abril del 2010, cuando al frente de la Casa Blanca estaba Barack Obama y del Kremlin, Dmitri Medvédev. Establece un máximo de 1.550 ojivas atómicas por ambas partes y un límite de 800 lanzaderas de misiles balísticos intercontinentales no desplegadas y de 700 si están operativas en tierra o a bordo de navíos y bombarderos estratégicos. El START I lo rubricaron el 31 de julio de 1991 Mijaíl Gorbachov y George H. W. Bush. Duró hasta el 5 de noviembre del 2009. El START II lo firmó también Bush, pero con Boris Yeltsin. El acuerdo nunca llegó a aplicarse.