Erdogan califica los disturbios de «vergüenza para la democracia»

El presidente turco pide al presidente electo Biden que ponga fin a las sanciones contra su país como aliados de la OTAN


Ankara / Efe

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, consideró ayer que el asalto al Capitolio por seguidores del presidente Trump es una «vergüenza para la democracia» y confió en que la transferencia de poderes al presidente electo, Joe Biden, continúe «con calma» hasta el día 20.

Erdogan mostró su confianza en el próximo inquilino de la Casa Blanca. El político islamista cree que «EE.UU. ganará estabilidad con Biden», al tiempo que trasladó su pésame a las familias de los cinco fallecidos en el asalto a la sede del Congreso de Estados Unidos.

Turquía ya condenó el ataque el mismo día que una muchedumbre de manifestantes radicales interrumpió la votación para ratificar la victoria del demócrata Biden, y pidió «moderación y prudencia».

En un comunicado, el Ministerio de Exteriores turco hizo entonces un llamamiento a superar la «crisis de política interna» en el país. Esta llamada a la calma coincide con un período de tensión entre ambos aliados de la OTAN. EE.UU. decidía el pasado diciembre sancionar a Turquía por la compra del sistema antimisiles ruso. El ministro Mevlüt Çavusoglu, de visita en España, pidió a Biden el final de las sanciones e implicación en la lucha contra quienes Turquía considera «terroristas».

Maduro: «¿Quién lo iba a decir del país donde surgen los golpes?» 

Nicolás Maduro ha tirado de ironía en sus declaraciones sobre el asalto al Capitolio del pasado miércoles: «¿Quién lo iba a decir del país donde surgen los golpes?», declaró. Pese a todo, el presidente chavista asegura que «Venezuela ofrece su concurso para el diálogo y entendimiento en la sociedad estadounidense» tras lo ocurrido.

El mandatario, que atribuyó la escalada de tensiones en el país norteamericano al propio sistema, espera «que las partes moderen su posición», lo que pasa también por el fin de la «polarización» y el inicio de un «camino de diálogo y entendimiento».

No obstante, no escatimó críticas, por entender que quienes ahora condenan la violencia en Estados Unidos «son los mismos que han asaltado países», según declaró en la televisión estatal. Así, considera que fue Trump «quien intentó poner un títere en Venezuela», en alusión al líder opositor Juan Guaidó, y quien intentó «asesinarle». Además, «intentó derrocar y matar a Evo [Morales] en Bolivia», añadió.

«Es el mismo que amenaza al mundo entero, la misma política imperial», sentenció Maduro, cuyo Gobierno ya se apresuró a condenar lo ocurrido el miércoles en Washington. Caracas expresó en esa primera nota su condena y «preocupación» por el «lamentable episodio».

Para el húngaro Orbán, el asalto es «un asunto interno» 

El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Víktor Orbán, un aliado de Donald Trump, fue de los más rezagados al mostrar su postura sobre los sucesos de Washington. Lo hizo ayer para manifestar que el asalto al Capitolio es un «asunto interno» de EE.UU., y en el que su país no quiere interferir. «No nos gusta cuando nos califican y nosotros tampoco lo hacemos», dijo. Orbán fue el único jefe de Gobierno de la UE que apoyó abiertamente la candidatura de Trump en el 2016 y el 2020.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Erdogan califica los disturbios de «vergüenza para la democracia»