Irán viola el acuerdo nuclear al iniciar el enriquecimiento de uranio al 20 %

EE.UU. da marcha atrás y mantiene al portaviones Nimitz en Oriente Medio ante las amenazas de Teherán

El portaviones Nimitz, en el norte del masr ÁArábigo
El portaviones Nimitz, en el norte del masr ÁArábigo

Rredacción / la Voz

Irán parece dispuesto a desafiar a la comunidad internacional cuando se cumple un año de la muerte a manos de EE.UU. del comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, Qasem Soleimani, y a pocas semanas del cambio en la Casa Blanca. El régimen de los ayatolás anunció este lunes el inicio del enriquecimiento de uranio al 20 % en la planta de Fordo, lo que viola el acuerdo nuclear firmado en el 2015 entre Irán y seis grandes potencias (EE.UU., China, Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido), aunque en el 2018 la Administración Trump decidió abandonarlo de forma unilateral.

El pacto limitó el programa nuclear iraní para evitar que desarrollase el arma atómica (no puede enriquecer uranio a más del 3,67 %.), a cambio de que se levantaran las sanciones económicas a Teherán. El portavoz del Gobierno iraní, Alí Rabi, aseguró que la inyección de gas en las centrifugadoras arrancó tras una orden del presidente iraní, Hasán Rohaní. Asimismo, recalcó que antes informó del proceso al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

La decisión llega después de que el pasado diciembre el Parlamento iraní aprobara una ley que estipula, entre otros puntos, producir y almacenar cada año 120 kilos de uranio enriquecido al 20 %. Este es uno de los compromisos que Teherán se niega a cumplir, en respuesta a la salida de EE.UU. del acuerdo nuclear y sus sanciones, y ante la falta de compensaciones por parte del resto de firmantes. Por ello su último movimiento busca presionar a las potencias europeas para que cumplan con la promesa del alivio de las sanciones.

La UE advirtió al país presa de que su anuncio tiene «implicaciones serias». En todo caso, no quiso adelantarse a los acontecimientos y está a la espera de las evaluaciones del OIEA puesto que todavía no está confirmado que Teherán haya aplicado este anuncio, informa Europa Press. Más contundente, como es habitual, el primer ministro Benjamín Netanyahu avisó que «Israel no permitirá que Irán desarrolle armas nucleares». No obstante, el 20 % de enriquecimiento sigue estando muy por debajo del 90 % necesario para fabricar una bomba nuclear. 

Escalada de tensiones

Otro punto de inflexión ha sido el asesinato a finales de noviembre del científico Mohsen Fajrizadeh, considerado el padre del programa nuclear iraní, del que Teherán acusa a Israel. A esto se une la escalada de tensiones entre Irán y EE.UU. en los últimos días de Trump en la Casa Blanca. Teherán teme que el presidente finalice su mandato ordenando un ataque contra el país persa y este ha respondido lanzando amenazas al mandatario y a su Gobierno. El Pentágono dio este lunes marcha atrás en su decisión de retirar de Oriente Medio al portaviones Nimitz, el único que tiene en la región, después de que el jueves anunciara su salida de la zona.

La escalada de tensiones y el nuevo incumplimiento del pacto pone piedras en el camino a Joe Biden para que su país regrese al pacto nuclear, como esperan que haga tanto Irán como los otros cinco países firmantes.

Catar, Israel, Irán y Biden: los retos de la cumbre del Golfo 

O. al desoukie

Los países del golfo Pérsico se reúnen este martes en Arabia Saudí para celebrar su cumbre anual de jefes de Estado con varias cuestiones sobre la mesa: la reconciliación con Catar, el establecimiento de lazos con Israel, la «amenaza» de Irán, y el previsible cambio en la política estadounidense hacia esta región. 

A pesar de haber sido invitado, el emir de Catar, Tamim bin Hamad al Zani, no ha confirmado su asistencia a esta cita del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que no atiende desde que sus vecinos Emiratos Árabes Unidos (EAU), Arabia Saudí y Baréin, junto con Egipto, cortaron relaciones con Doha y le impusieron un bloqueo en junio del 2017.

«Aunque parece haber voluntad política entre los líderes del CCG para resolver la brecha del Golfo, la reconciliación sigue siendo difícil de alcanzar», señaló la directora ejecutiva del Gulf International Forum, Dania Thafer, con sede en Washington.

Según la analista, «el mejor resultado» de esta cumbre sería «un acuerdo de medidas de fomento de la confianza» entre Catar y los países que le boicotean, que serviría de «marco para futuras negociaciones, como el levantamiento del bloqueo aéreo» para los aparatos cataríes, un punto que EE.UU. también desea resolver. Sin embargo, Thafer aseveró que incluso si se alcanzara un acuerdo, seguiría habiendo un «déficit de confianza», por lo que esta cumbre será insuficiente para limar las diferencias entre Catar y sus vecinos, que le acusan de patrocinar el terrorismo, así como de favorecer los intereses de sus archienemigos: Irán y Turquía.

Hace un mes, Kuwait, que históricamente ejerce como mediador en los conflictos del Golfo, reveló que se están produciendo conversaciones, algo también confirmado por Arabia Saudí. 

Lazos con Israel

La cita presenta otro reto excepcional: el hecho de que Baréin y EAU hayan establecido lazos diplomáticos con Israel, una acción que no ha gustado a otros países de Oriente Medio y del norte de África al considerar que debilita la postura árabe para defender la causa palestina. 

Irán, el enemigo común

Irán ha estado en los últimos años en el centro de las cumbres del CCG, cuyos miembros consideran a la república islámica como una «amenaza» y acusan a Teherán de intervenir y desestabilizar varios países árabes como el Yemen, Siria, Irak o el Líbano.

Asimismo, Irán ha sido acusado abiertamente de perpetrar o estar detrás de ataques contra instalaciones petroleras y civiles en Arabia Saudí, así como en el conflictivo estrecho de Ormuz.

De hecho, los analistas consideran que una de las razones por las que EAU y Baréin accedieron a establecer lazos con Israel a propuesta del presidente Donald Trump es para hacer frente a la «amenaza iraní». 

Esperando a Biden

Con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca este mes de enero, se espera que la Administración estadounidense de un giro en su política en Oriente Medio: mucho menos bélica y favorable a reanudar un diálogo con Irán.

Asimismo, se espera que Biden vuelva a plantear el acuerdo nuclear con Irán, del que Trump se retiró en 2018 para alegría de sus aliados árabes del golfo, aunque los analistas creen que primero se centrará en resolver las disputas internas entre sus socios del CCG.

«Los Emiratos Árabes Unidos están bajo mucha menos presión de Washington para cambiar sus acciones de política exterior en el período posterior a Trump», dijo a Efe el director ejecutivo y fundador de la consultoría con sede en Washington Gulf State Analytics, Giorgio Cafiero.

Por ello, considera que Riad está más propenso a reconciliarse con Catar que Abu Dabi.

«Hay motivos para ser escépticos sobre muchas cosas buenas de esta cumbre. Los esfuerzos anteriores para aliviar las fricciones entre Catar y sus vecinos árabes a veces han exacerbado las fricciones, lo que es una posibilidad esta vez», agregó Cafiero.

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