El Reino Unido estrena el «brexit» sin sobresaltos, pero con muchas dudas

Johnson celebra que el país es libre para hacer las cosas de manera diferente y mejor

Un camionero enseña la documentación en el control del Eurotúnel de Folkestone.
Un camionero enseña la documentación en el control del Eurotúnel de Folkestone.

Londres / E. La Voz

Sin fuegos artificiales ni fastos especiales, más allá del repique del Big Ben a las 11 de la noche (medianoche en Bruselas) de este 31 de diciembre el Reino Unido inauguró una nueva era en las relaciones con la Unión Europea. El divorcio tras 47 años como Estado miembro, que ha polarizado al país desde el referendo de junio del 2016, ni siquiera fue el centro del discurso de fin de año de Boris Johnson, que prefirió centrarse en la lucha contra el covid-19. «Tendremos en nuestras manos la libertad y capacidad de hacer las cosas de forma diferente y mejor que nuestros amigos europeos». Esta fue la única mención del primer ministro al brexit:

El primer día del Reino Unido como país «independiente» de la UE transcurrió sin sobresaltos, gracias al acuerdo in extremis que logró con sus ya ex socios la pasada Nochebuena y que ha salvaguardado el intercambio bilateral por 670.000 millones de euros. Pero el país se adentra en un mundo de aduanas y fronteras, y con miles de personas en un mar de dudas. La tranquilidad reinó ayer. Solo en Irlanda del Norte se informaron de algunos contratiempos en los intercambios comerciales, debido en buena medida al desconocimiento de las empresas sobre los nuevos trámites aduaneros. Con el fin del período de transición, el Reino Unido dejó de estar en el mercado único y en la unión aduanera, por lo cual los productos que cruzan a un lado y otro del canal de La Mancha deben ser sometidos a controles y revisiones, los cuales ni el acuerdo comercial ha evitado. 

Nuevo papeleo

El nuevo papeleo forzará al Gobierno británico ha contratar 50.000 funcionarios para las nuevas aduanas y además obligará a las empresas a gastar 8.000 millones de euros para cumplir con los procedimientos adicionales.

En septiembre, un informe emitido por el ministro de Gabinete, Michael Gove, el responsable de preparar al país para el brexit, vaticinó que unos 7.000 camiones quedarían atrapados por culpa de los nuevos controles fronterizos. Las restricciones impuestas por la pandemia, junto a las fiestas de Fin Año, hacen prever poco tráfico; y, por ende, pocas posibilidades de congestiones los primeros días del 2021. Sin embargo, las organizaciones de transportistas temen que esto cambie y que las largas filas de camiones vistas a principios de diciembre, cuando Francia cerró la frontera por la nueva variante del coronavirus, se repitan en las próximas semanas, a medida que el intercambio comercial se reactive. 

La materialización del brexit también supone el fin del libre movimiento de ciudadanos. Desde el viernes es necesario utilizar el pasaporte cada vez que un británico o un comunitario quiera cruzar el canal. Otra novedad es que los viajeros no podrán llevar productos vegetales y cárnicos desde el Reino Unido a la UE. No obstante, el mayor cambio lo sufrirán aquellos nacionales de la UE que deseen mudarse a las islas británicas para trabajar, pues para hacerlo deberán solicitar un visado bajo el nuevo régimen migratorio que entró en vigor. Para obtener los papeles los aspirantes deberán comprobar que tienen conocimientos de inglés, estudios y un contrato de trabajo por más de 25.600 libras anuales (28.800 euros).

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El Reino Unido estrena el «brexit» sin sobresaltos, pero con muchas dudas