Portugal presidirá la UE con el desafío de la recuperación y el peso del «brexit»

Paula Fernández EFE | LISBOA

INTERNACIONAL

Michael Kappeler | Europa PRess

La presidencia alemana deja como herencia un acuerdo para el plan de recuperación y el presupuesto comunitario para el período 2021-2027

31 dic 2020 . Actualizado a las 18:11 h.

Portugal asume este 1 de enero la presidencia de la Unión Europea ante el desafío de preparar la recuperación poscovid y tendrá que concluir los trabajos para que el plan de resiliencia empiece a ser implementado, en un clima marcado por las consecuencias del acuerdo del «brexit». La presidencia alemana deja como herencia un acuerdo para el plan de recuperación y el presupuesto comunitario para el período 2021-2027, pero la tarea está todavía lejos de quedar finalizada.

Aún es necesario cerrar la reglamentación de todos los instrumentos para que los fondos puedan empezar a llegar a los Estados miembros, una labor que cabrá ahora liderar al primer ministro luso, António Costa. Después de que el acuerdo para el fondo se complicase a finales de año con el veto de Hungría y Polonia y su disputa por el Estado de derecho, nada garantiza que esta fase de los trabajos vaya a ser un camino de rosas.

«Puede haber dificultades. Portugal tiene que acelerar procesos y garantizar que las cosas se hacen a tiempo», aseguró a Efe el catedrático del Instituto Superior de Economía y Gestión de Lisboa António Mendonça, que fue ministro de Obras Públicas entre el 2009 y 2011.

Mendonça considera que «hoy ya existe consenso sobre que los impactos económicos de la covid-19 son profundos y no pasajeros», pero insiste en la necesidad de actuar rápido porque «Europa no puede quedarse atrás respecto a otras zonas del globo».

Esos impactos son también sociales, pues la pandemia ha asestado un golpe al empleo y ha acentuado las desigualdades, una realidad que no será ajena a la presidencia portuguesa, que quiere igualmente priorizar el pilar social de la UE.

El «brexit» marca el semestre

Todo ello en un semestre en el que se hará realidad el «brexit», tras el acuerdo alcanzado en Nochebuena entre Bruselas y Londres tras maratonianas negociaciones en esta recta final del año. El pacto incluye un tratado comercial que cubre bienes y servicios y elimina los aranceles; un marco de cooperación judicial y de seguridad, así como disposiciones para aplicar el propio acuerdo y dirimir las disputas que puedan surgir. En esta nueva andadura, Portugal puede ser un buen «mediador» de cara al futuro con el Reino Unido, como reconoció en una reciente entrevista con Efe el ministro luso de Exteriores, Augusto Santos Silva.

Lusos y británicos están unidos por la alianza diplomática más antigua del mundo, que viene del siglo XIV, pero además «hay una especial sensibilidad de Portugal, más allá de la historia, sobre Reino Unido», refiere el economista de la Universidad de Coimbra José Reis. Miles de británicos tienen segundas residencias en el país luso, al igual que hay una importante comunidad de emigrantes portugueses en Reino Unido.

Reis cree que debería aprovechar esos lazos en una apuesta por «la tolerancia, la comprensión y la cooperación» que pueda ayudar a consolidar las nuevas relaciones que establece el acuerdo alcanzado con el Reino Unido, también comerciales.

Más allá de las fronteras externas

Promover la apertura de Europa al mundo y su liderazgo «en la consolidación de un sistema de comercio internacional abierto y basado en reglas» es otra de las prioridades establecidas por Portugal en el programa de su presidencia, y no es una novedad.

En sus anteriores presidencias también dio especial importancia a las relaciones externas del bloque, y ha sabido aprovechar las relaciones históricas que mantiene en casi todos los continentes debido a sus antiguas colonias, como la África de lengua portuguesa, Brasil o países asiáticos como Timor Oriental o India. En esta presidencia quiere dar un impulso especial a las relaciones con India, con la primera cumbre entre el país y la Unión Europea, en un momento en el que ya existen conversaciones para un futuro acuerdo comercial.

Portugal también tiene fuertes lazos con Brasil, con quien en su última presidencia europea, en el 2007, ya organizó una cumbre en la que se acordó reforzar las relaciones económicas y comerciales. Esta hermandad podría ser útil de cara al acuerdo entre la UE y Mercosur. «A pesar de ser pequeño y de la periferia de Europa, Portugal es una ventana para la economía global», defiende António Mendonça.

Hacia una transición digital y ecológica

Tampoco olvidará Portugal dos aspectos que han sido ejes de la Unión Europea en los últimos años, las transiciones digital y ecológica. «Son banderas para promover cambios a nivel industrial y económico», refiere Mendonça, que considera que «una economía pequeña como Portugal es particularmente sensible a la tecnología, la necesita».

Y es un sector al que se ha dado un gran empujón en los últimos años, cuando la visibilidad de Portugal a nivel tecnológico se ha disparado porque acoge cada año una de las mayores conferencias en la materia, la Web Summit.

Precisamente fue en la última edición de la Web Summit donde el ministro de Economía y Transición Digital luso, Pedro Siza Vieira, anunció que durante su presidencia europea Portugal dedicará atención a «la declaración de los valores fundamentales que deben ser asegurados en la sociedad digital». Es el momento: se acaban de presentar las leyes de servicios digitales y mercados digitales que darán forma al futuro digital de la UE.