Una extraña revolución inglesa

Iñigo Gurruchaga COLPISA | LONDRES

INTERNACIONAL

El Consejo de Europa retiró la bandera británica  el 31 de enero del 2020 tras materializarse el «brexit» y abrirse el período de transición que finaliza el 31 de diciembre
El Consejo de Europa retiró la bandera británica el 31 de enero del 2020 tras materializarse el «brexit» y abrirse el período de transición que finaliza el 31 de diciembre OLIVIER HOSLET | Efe

El «brexit» es una revuelta de indignados que beneficia finalmente a políticos camaleónicos

31 dic 2020 . Actualizado a las 13:23 h.

El «brexit» es la expresión inglesa de un malestar extendido en países ricos y que se agravó tras la crisis financiera del 2008. En Francia, Italia, Alemania, Holanda, Finlandia, Grecia o España, movimientos políticos crecidos en torno a un sentimiento de indignación han quebrado o debilitado a los partidos tradicionales. La elección de Donald Trump en Estados Unidos tuvo el mayor impacto universal.

Quizás los principales factores sean la desindustrialización como consecuencia de la integración de China, India, Brasil, México o países de Europa del Este y África en cadenas de producción de un capitalismo global y el impacto añadido en el empleo de nuevas tecnologías. En Reino Unido, quinta economía del mundo y una de las más abiertas, los efectos de ese cambio son agudos desde la década de los ochenta.

El aumento de la disparidad entre rentas del capital y del trabajo se ha traducido en estancamiento o retroceso del poder adquisitivo de los salarios, en la carestía de la vivienda y en la proliferación de «trabajos de mierda», según la sucinta definición del antropólogo anarquista David Graeber. La ex primera ministra Theresa May hablaba a menudo de una sociedad en la que muchos «sobreviven con apuros».