China desmantela una red de tráfico de órganos para trasplantes y condena a cuatro médicos

Zigor Aldama COLPISA | SHANGHÁI

INTERNACIONAL

Los condenados lograron hacerse con los órganos de once pacientes, en su mayoría víctimas de accidentes de tráfico, entre el 2017 y el 2018

28 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

En China, la demanda de órganos para trasplantes supera con creces a la oferta y eso ha provocado un lucrativo mercado negro. Aunque el Gobierno está tratando de regular estos procedimientos con iniciativas como impedir la extracción forzosa de órganos en presos ejecutados o muertos, la desesperación de quienes están dispuestos a pagar mucho dinero por salvar su vida continúa alimentando redes ilegales como la que ayer descabezó un tribunal de la provincia de Anhui, sentenciando a seis personas.

Entre los condenados a penas de cárcel de entre 10 y 28 meses se encuentran cuatro médicos -tres de ellos como responsables de la red oficial de trasplantes en sus respectivos hospitales- que se dedicaban a lograr de forma regular las autorizaciones de donación de los órganos pero que luego realizaban la extracción de forma irregular para transferirlos a canales de tráfico ilegal.

Según el Tribunal Intermedio de la ciudad de Bengpu, los condenados lograron así hacerse con los órganos de once pacientes, en su mayoría víctimas de accidentes de tráfico, entre el 2017 y el 2018.

Mercado negro

La información del caso no se ha conocido por canales oficiales sino a través del hijo de uno de los pacientes, Shi Xianglin, que proporcionó los documentos del tribunal a la prensa china. Gracias a ellos se ha descubierto el modus operandi de la banda: los médicos realizaban los test a los donantes, enviaban los resultados a otros miembros de la red ilegal -que se encargaban de encontrar a los receptores adecuados- y luego lograban las autorizaciones de los familiares para la extracción de los órganos, que se realizaba en una furgoneta camuflada de ambulancia. Algunos familiares recibían una compensación económica y luego los órganos se vendían en el mercado negro.

El caso vuelve a poner el foco en el sistema de trasplantes chino, que ha provocado sonados escándalos. Un tribunal en Londres afirmó el año pasado que «hay evidencias de que la extracción forzosa de órganos se realiza desde hace años a una escala significativa», y la revista BMC Medical Ethics añadió que China «falsifica de forma sistemática los datos sobre las donaciones de órganos y las operaciones que se realizan».