Donald Trump, hospitalizado por coronavirus

La Voz REDACCIÓN/ EUROPA PRESS

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«Fue ingresado como medida de precaución y siguiendo las recomendaciones de los médicos», han explicado desde la Casa Blanca

03 oct 2020 . Actualizado a las 00:44 h.

En la recta final de la campaña por la presidencia de Estados Unidos, el actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, anunciaba este viernes que había dado positivo por coronavirus. Trump, y su mujer, Melania, que también padece la enfermedad, estaban aislados. Horas antes de confirmar a través de Twitter su positivo, habían anunciado que se ponía en cuarentena tras conocerse que una de sus asesoras más próximas, Hope Hicks, tenía el covid-19

En la noche de este viernes se confirmó que el presidente de Estados Unidos fue finalmente ingresado en el hospital militar Walter Reed, donde estará bajo observación como medida de precaución, según informó la Casa Blanca.

El mandatario, que ha sido trasladado en helicóptero, presenta fiebre desde primera hora del viernes, tal y como ha indicado a la cadena CNN una fuente cercana. 

Uno de los médicos de la Casa Blanca señaló, además, que el presidente se encuentra «fatigado», si bien su jefa de prensa, Kayleigh McEnany, aseguró que presenta «síntomas leves» y está «animado».

«Trump está siendo hospitalizado como medida de precaución y siguiendo las recomendaciones de los médicos», ha explicado antes de señalar que «seguirá trabajando desde el propio hospital».

Su asesora

Trump se ponía en aislamiento horas antes de anunciarse que padecía la enfermedad por el contagio de su asesora. Hope Hicks, de 31 años, que había viajado varias veces esta semana a bordo del Air Force One junto a Trump, la última este miércoles a Minnesota, donde el mandatario tenía un mitin de campaña. También viajaron juntos el martes a Cleveland (Ohio) para el debate presidencial contra Joe Biden y el sábado a Pensilvania a otro mitin, según informa Efe.

Medios estadounidenses informaron de que la asesora experimentó síntomas de coronavirus en el vuelo de vuelta a Washington desde Minnesota, y que ya fue puesta en cuarentena en el  propio avión presidencial. El positivo se supo el jueves.

Sin mascarilla en público

A Hicks se la vio sin mascarilla en distintos momentos de estos viajes, lo mismo que Trump, que no las usa en público y que en el cara a cara con Joe Biden llegó a mofarse de su rival por la presidencia porque este presumía de llevar mascarilla para prevenir contagios.

Hicks es la persona más próxima a Trump que ha dado positivo por coronavirus hasta la fecha, aunque varios funcionarios en la Casa Blanca se han infectado con anterioridad, incluida Katie Miller, la portavoz del vicepresidente, Mike Pence.

Fue la portavoz de la campaña presidencial de Trump en 2016 y tras la llegada del mandatario al poder se incorporó a la Casa Blanca, donde llegó a ocupar el cargo de directora de Comunicación, que dejó en 2018. En febrero de este año, sin embargo, Trump la incorporó de nuevo a su equipo, esta vez como asesora.

 Estados Unidos es el país del mundo más golpeado por la pandemia con 7.276.938 casos confirmados y 207.771 fallecidos, según los datos más recientes recogidos por la Universidad Johns Hopkins.

Trump minimizó la amenaza del coronavirus

Donald Trump se ha enfrentado a críticas por su gestión de la crisis del covid-19 desde marzo. Aunque estas se recrudecieron tras revelar en septiembre el periodista Bob Woodward una serie de grabaciones en las que el mandatario le reconoció «restarle importancia» a la pandemia.

Woodward cuenta en su libro, titulado Rage (Rabia), que el presidente conocía la peligrosidad del virus, que era muy contagioso y más «mortal que incluso una gripe muy fuerte» y que, a pesar de esto, repetidamente lo minimizó públicamente. En medio de la polémica desatada por la publicación, Trump defendió su gestión, llegó a prometer una vacuna en «unas pocas semanas» y dijo que el virus «va a desaparecer».

Las claves del primer duelo Trump-Biden

Por Mark Z. Barabak, Melanie Mason

En resumen: fue espantoso. El primer debate entre Donald Trump y Joe Biden fue un espectáculo escabroso. Por lo general, en lugar de cambiar la mentalidad, los debates ruidosos y descarrilados como este endurecen las opiniones. Se necesitarán días, y bucles de reproducción interminables, para conocer el impacto real del combate que tuvo lugar en Cleveland. Estas fueron algunas de las claves:

Trump, indiferente

Intimidó. Fanfarroneó. Habló por encima de Biden y del moderador, Chris Wallace. Lo poco preparado que parecía estar fue para él un motivo de orgullo. Hacer su trabajo era entrenamiento suficiente, dijo, pero sobre el escenario dio la sensación de que no era así y se hizo patente su presunción y su falta de preparación.

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