Von der Leyen llama a superar la «fragilidad» que vive la UE

Salvador Arroyo BRUSELAS / COLPISA

INTERNACIONAL

Von der Leyen, durante su primer discurso de la Unión en la Eurocámara
Von der Leyen, durante su primer discurso de la Unión en la Eurocámara YVES HERMAN | Reuters

En su primer discurso sobre el estado de la Unión, apuesta por la agenda verde y una UE de la salud, y avisa a Boris Johnson que el tratado del «brexit» «no puede tirarse a la basura».

17 sep 2020 . Actualizado a las 08:27 h.

Sanidad e investigación, reconstrucción económica, compromiso medioambiental, liderazgo digital, apuesta por el multilateralismo y Estado de derecho. Estos han sido los grandes pilares del primer discurso sobre el estado de la Unión que ha pronunciado este miércoles la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen ante una Eurocámara semivacía por las restricciones que impone la crisis pandémica. La alemana avisa que el proyecto comunitario se encuentra en una etapa de «fragilidad» que requiere de una «nueva vitalidad» que permita a la UE avanzar en campos clave 

Voluntarismo, escasa autocrítica, el previsible tono enfático europeísta, citas ilustres para reforzar sus mensajes y algún que otro pasaje emotivo. La alemana ha conseguido que su disertación de más de una hora se haya recibido con la ovación en pie de la mayoría de los eurodiputados presentes.

¿Su principal anuncio? Una mayor ambición con la descarbonización: la UE se compromete a recortar en un 55 % las emisiones de CO2 en el 2030 (hasta ahora el objetivo era el 40 %) para alcanzar la neutralidad climática en el 2050. Porque Europa debe pasar «de esta fragilidad» provocada por el covid-19 «a una nueva vitalidad» cumpliendo su propia agenda, no dejándose llevar.

El décimo discurso de la historia comunitaria sobre el Estado de la UE (SOTEU, por sus siglas en ingles) arrancaba pasadas las 9.20 horas alabando el trabajo de los sanitarios en el combate contra el patógeno letal. «Son una inspiración para todos».

Y abogó por «construir una Unión Europea de la salud», fortaleciendo tanto la Agencia Europea de Medicamentos como el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, además de comprometerse con la creación de una nueva agencia de investigación y de desarrollo médico.

«Europa tiene que seguir protegiendo nuestras vidas y nuestros modos de vida, y esto es todavía más importante en medio de una pandemia». En esa línea, reclamó unidad y responsabilidad a los Veintisiete. «Cada uno ha hecho todo lo posible y todos hemos hecho juntos más de lo que habíamos hecho antes», enfatizó.

Con el foco orientado hacia la dura situación económica, la presidenta de la Comisión Europea se ha referido a la «rápida reacción» de Bruselas y el BCE (Banco Central Europeo) para apoyar a los Gobiernos (citó el propio plan de recuperación, la flexibilización de las reglas de deuda y déficit, el programa de apoyo a los ERTE y el plan de compra de activos multimillonario de la institución bancaria). Medidas que se mantendrán el tiempo que sea necesario porque, puntualizó, «definitivamente no es el momento de retirar el apoyo» a la economía «garantizando (al mismo tiempo) la sostenibilidad fiscal».

Tras más de media hora de discurso lanzaba el esperado anuncio. «Necesitamos hacer más y mejor de cara a la neutralidad climática en el 2050. Propongo aumentar el objetivo de emisiones para el 2030 en un 55 % (desde el 40 %). Para algunos quizás es excesivo y para otros insuficiente», asumió antes de recordar que 170 empresas líderes de todo el mundo (Google, Coca Cola, Iberdrola, Ikea o Renfe, entre ellas) han respaldado ese nuevo reto. «Si lo conseguimos situaremos a la UE bien encaminada para cumplir con nuestras obligaciones del Acuerdo de París. Y si otros nos siguen mantendremos el calentamiento por debajo de 1 grado Celsius».