Ocho muertos en Bogotá en una ola de protestas contra la brutalidad policial

La muerte de un hombre a causa de las descargas eléctricas aplicadas por un agente incendió las calles de la capital colombiana


ciudad de méxico / e. la voz

«Por favor, ya, por favor», pedían, el martes por la noche, los allegados de Javier Ordóñez, mientras escuchaban los gritos de su amigo. Dos policías de Bogotá lo habían inmovilizado en el suelo y le daban descargas eléctricas con pistolas taser contra el cuerpo. Fueron dos minutos y más de una decena de disparos, según los conocidos de la víctima, que grabaron la acción con sus móviles.

El abogado y taxista de 44 años no sobrevivió. Fue trasladado a un Centro de Atención Inmediata de la Policía (CAI), antes de fallecer, y su muerte desató una ola de protestas en la ciudad. Fue una noche de terror, que se saldó con ocho muertos y 248 heridos, 58 de ellos por arma de fuego, según datos de la alcaldía capitalina.

Los amigos de Ordóñez contaron que estaban consumiendo alcohol en la calle cuando llegó la policía. Según esta versión, uno de los agentes dijo: «Esta vez no se me salva», a lo que el abogado respondió que le pusiese la multa. Acto seguido uno de los policías, que todavía no han sido identificados, comenzó la agresión sin mediar más explicaciones, según los allegados del agredido.

La versión de la Policía es distinta. Según lo difundido por el cuerpo, los agentes irrumpieron en una discusión «con bebidas embriagantes», tratando de disuadir a los protagonistas de la riña, que se volvieron «agresivos» contra los oficiales, lo que provocó la actuación.

La imagen de Ordóñez recibiendo las descargas corrió vertiginosamente por las redes sociales el miércoles por la mañana. Pronto fueron convocadas manifestaciones. El primer punto de tensión fue el CAI de Villa Luz, donde fue trasladado el abogado. Por la noche, cuando los manifestantes incendiaron el lugar, la protesta ya se había extendido por toda Bogotá.

Ese centro policial no fue el único atacado. Los manifestantes acabaron, al menos, con 48 estaciones más. Se produjo, también, el saqueo de varios establecimientos comerciales y la quema de ocho autobuses.

La situación se agravó al caer la noche, especialmente en los suburbios. Los manifestantes denunciaron que la policía abrió fuego en varios lugares, hiriendo de muerte a varias personas. En las redes sociales comenzaron a aparecer imágenes de personas ensangrentadas y agentes disparando, algo admitido ayer por la mañana por las autoridades. «Nadie dio orden de usar armas de fuego, mucho menos de manera indiscriminada. Pero tenemos evidencias de varios lugares donde así ocurrió», dijo la alcaldesa de Bogotá, Claudia López.

En las redes sociales aparecieron también imágenes de manifestantes golpeando a policías. Al menos 114 agentes resultaron heridos, según la regidora. «Hoy es un día que duele por donde se le mire. Mis condolencias a familiares y amigos de quienes murieron o están heridos. Destruir a Bogotá no arreglará la Policía. Destruirnos no arreglará nada», dijo López, que aboga por una reforma estructural del estamento policial.

El Gobierno central, por su parte, denunció que la violencia fue espoleada por las redes sociales. «Quiero hacer un llamado a la calma y a la serenidad, pero al mismo tiempo a la confianza en las instituciones independientes de nuestro Estado de derecho, para que sean las autoridades, con celeridad, las que esclarezcan estas circunstancias», reclamó el presidente, Iván Duque.

«Es una masacre desatada desde el Gobierno», dijo, por su parte, el líder opositor, Gustavo Petro. «Los jóvenes que hoy convocan a movilizaciones deben garantizar la paz para que sean masivas», pidió, mientras se organizaban nuevas protestas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

Ocho muertos en Bogotá en una ola de protestas contra la brutalidad policial