Biden reorienta la convención demócrata para captar el voto republicano hastiado de Trump

Mercedes Gallego NUEVA YORK / COLPISA

INTERNACIONAL

Joe Biden y Kamala Harris, aspirantes demócratas a la presidencia y vicepresidencia de Estados Unidos
Joe Biden y Kamala Harris, aspirantes demócratas a la presidencia y vicepresidencia de Estados Unidos CARLOS BARRIA

La cita, que arranca este lunes en Milwaukee, se reducirá a dos horas diarias y será digital

16 ago 2020 . Actualizado a las 17:16 h.

Será una convención sin aplausos, sin globos y sin confetis, pero la función debe continuar. Nunca se ha cancelado una, ni bajo el azote de los huracanes. Son una pieza fundamental de la campaña política, esa en la que se define el mensaje electoral, se unifica al partido y se concentra la atención de todo el país.

La que empieza este lunes será como ninguna otra, una convención virtual reducida a dos horas diarias (de nueve a once de la noche, hora local), en la que los ponentes ni siquiera estarán en el escenario de Milwaukee (Wisconsin). La ciudad que había sido seleccionada para albergar esta gran fiesta contaba 50.000 personas durante una semana. «Ha sido como un puñetazo en el estómago», decían los propietarios de negocios locales al Milwaukee Journal Sentinel, donde muchos contaban con este gran evento para salvar el año de la pandemia. El presidente del Partido Demócrata, Tom Pérez, había prometido que no dejaría colgada a la ciudad de un Estado que aspiran a ganar, pero al final la realidad se ha impuesto. Ni el propio candidato irá el jueves a dar su gran discurso de coronación, sino que lo hará desde su lugar de residencia en Delaware, como Donald Trump a final de mes desde la Casa Blanca.

Muchos han criticado la elección del presidente, que no respeta la diferenciación política entre la campaña privada para su reelección y el poder que ostenta, pero no han encontrado bases legales para impedírselo. Los abogados de Trump siempre hallan lagunas legales. Al organizarlo en el Jardín del Este, donde está la residencia privada de los presidentes, en lugar del ala Oeste, que aloja el poder, le exime de los tribunales. Con esa decisión Trump aprovecha sin remilgos la fuerza de esos poderosos símbolos a su alcance. Se arriesga, eso sí, a que pase desapercibido como una de las muchas conferencias de prensa de las que tanto ha abusado para acaparar tiempo televisivo.