Trump aprovecha el repunte de los disturbios para reforzar su perfil duro

Alerta de que «las ciudades arderían» si Biden logra vencer en las urnas

Un camionero, seguidor de Trump, con su vehículo
Un camionero, seguidor de Trump, con su vehículo

Redacción

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene claro que el camino más rápido para recuperar puntos en las encuestas que le sitúan por detrás del demócrata Joe Biden en la carrera electoral del próximo noviembre es mostrar su perfil más duro para movilizar a sus simpatizantes ante el temor a los viejos fantasmas que el inquilino de la Casa Blanca saca a relucir cada vez que puede: la inseguridad, la migración y las tendencias ultraizquierdistas que él percibe en sus rivales.

Así, la semana pasada puso en marcha un cuerpo específico de seguridad para intervenir en los disturbios que jalonan las manifestaciones que bajo el pretexto de la igualdad racial tienen lugar en las principales ciudades del país, muchas de ellas gobernadas por demócratas.

Por eso, Trump no ahorra calificativos despectivos contra los disturbios generados e insiste en que los manifestantes contra el racismo y la brutalidad policial de ciudades como Portland y Seattle, las más conflictivas en estos momentos, son «anarquistas y agitadores».

Trump cargó contra «los medios de noticias falsas» y los acusó de intentar retratar a las personas que salen a las calles en estas localidades estadounidenses como «maravillosos, dulces y personas inocentes que salen solo a dar un pequeño paseo». «En realidad, son anarquistas y agitadores enfermos y trastornados que nuestros grandes hombres y mujeres de las fuerzas del orden controlan fácilmente», reiteró.

Títere de la izquierda

También aprovechó la oportunidad para criticar a Joe Biden, su adversario en las elecciones previstas para el 3 de noviembre. «Destruirían nuestras ciudades estadounidenses, y peor aún, si Joe Biden, el títere de la izquierda, ganara alguna vez», siguió. «Los mercados colapsarían y las ciudades arderían», insistió, al tiempo que afirmó que, en tal caso, Estados Unidos «sufriría como nunca antes». «Pronto venceremos al virus e iremos a la edad de oro, ¡mejor que nunca!», escribió en sus redes.

La Casa Blanca tiene previsto endurecer la respuesta de los responsables federales a las protestas de los últimos días en Portland, dado que amenazan con extenderse a otras ciudades desde esta urbe que se ha convertido en la capital de las manifestaciones antirracistas en todo el país.

El responsable en funciones del Departamento de Seguridad Interior, Chad Wolf, defendió esta respuesta, tachada de ilegal por la oposición demócrata y por organizaciones defensoras de los derechos civiles, dada la virulencia de las manifestaciones. 

Biden y su esposa rinden homenaje al féretro de John Lewis en el Capitolio, en Washington
Biden y su esposa rinden homenaje al féretro de John Lewis en el Capitolio, en Washington

Washington da el último adiós a John Lewis, héroe de la lucha por los derechos civiles con Luther King

Casi 57 años después de la emblemática Marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad, de la que fue uno de sus organizadores junto a Martin Luther King Jr., el líder de los derechos civiles de los negros John Lewis recibió un sentido homenaje póstumo en el Congreso de Estados Unidos.

El legado del hombre que peleó codo a codo con Martín Luther King Jr. por los derechos civiles fue reconocido por políticos y líderes. La Rotonda del Capitolio del Congreso, justo debajo de la cúpula, fue el lugar que acogió el ataúd del político, en torno al cual se distribuyeron, guardando la distancia debida, algunas sillas que ocuparon legisladores encabezados por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, así como familiares e invitados, todos con el rostro cubierto. «John Lewis se convirtió en un titán del movimiento de derechos civiles y luego en la conciencia del Congreso», recordó Pelosi.

Horas después de la ceremonia, Joe Biden, el virtual candidato demócrata a las elecciones presidenciales de noviembre, y su esposa, Jill Biden, llegaron a la Rotonda donde estaba la capilla ardiente con el cuerpo de Lewis.

Biden permaneció unos minutos de pie con la mano colocada sobre su corazón como señal de respeto. Después de conversar brevemente con Pelosi, Biden y su esposa posaron brevemente sus manos sobre el ataúd antes de retirarse.

Lewis falleció el 17 de julio a los 80 años después de batallar contra un cáncer de páncreas, condición que no le impidió aparecer hace unas semanas en las calles de Washington que hervían entonces por las protestas en contra de la brutalidad policial que acabó con la vida de George Floyd.

El último recorrido del congresista afroamericano por Washington arrancó en Maryland, adonde su féretro llegó procedente de Alabama, escenario de sentidos homenajes durante el fin de semana. Una carroza tirada por caballos con el ataúd del congresista atravesó el domingo el puente Pettus, edificado sobre el río Alabama, y donde el 7 de marzo de 1965 tuvo lugar la primera «marcha de Selma a Montgomery», cuyo paso fue impedido por policías y soldados que dispersaron a golpes y con gases lacrimógenos a 600 manifestantes pro derechos civiles.

Los honores comenzaron el sábado en Troy, el pueblo natal de Lewis, continuaron en Selma, y posteriormente, en Montgomery, la capital de Alabama, donde en la vigilia organizada para despedir al dirigente afroamericano participó Bernice King, hija de Martin Luther King Jr., quien en su intervención señaló que la vida del congresista «se convirtió en un faro de luz», destacaron medios locales.

Los disturbios raciales aumentan en EE.UU. a cien días de las elecciones

La decisión de Trump de movilizar unidades federales aviva las protestas

Manifestantes y fuerzas de seguridad se enfrentaron de nuevo en la madrugada de este lunes en las calles de Portland (Oregón) tras un fin de semana de protestas en numerosas ciudades de Estados Unidos contra el racismo y la represión policial. Las manifestaciones en Portland, encabezadas por filas de madres y veteranos militares se iniciaron pacíficamente al anochecer del domingo, según la Policía, y estaban dirigidas principalmente contra la presencia en esa ciudad de unidades federales enviadas por el presidente de EE.UU., Donald Trump, que en solo cien días, el 3 de noviembre, se enfrentará a las urnas para medirse con el demócrata Joe Biden, favorito por el momento en las encuestas.

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