El Parlamento británico alerta de que Rusia es una amenaza subestimada por Johnson

Juan francisco alonso LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

El primer ministro británico, Boris Johnson
El primer ministro británico, Boris Johnson

Denuncia que no se investigaron las injerencias en los referendos escocés y del «brexit»

22 jul 2020 . Actualizado a las 11:28 h.

Pese a que la guerra fría acabó hace casi tres décadas, el Este, y en particular Rusia, sigue representando una amenaza para la seguridad y la democracia del Reino Unido. Así lo denunció el Parlamento británico, el cual acusó a los Gobiernos de Theresa May y de Boris Johnson y a las agencias de inteligencia del país de «subestimar» el riesgo y no tomar medidas para enfrentarlo.

Los señalamientos figuran en el llamado informe Rusia que el Comité de Inteligencia y Seguridad de la Cámara de los Comunes publicó este martes y en el cual diputados de todos partidos pasaron tres años tratando de aclarar si Moscú ha interferido en procesos electorales en el país. Pese a que el texto estaba listo en octubre, permaneció estos nueve meses en una gaveta de Westminster, porque Johnson decidió no publicarlo antes de las elecciones generales anticipadas que ganó de manera arrolladora el 12 de diciembre.

«Ha quedado claro desde hace tiempo que la Rusia de [Vladimir] Putin se ha movido de un potencial aliado a una amenaza establecida, fundamentalmente por su incapacidad de respetar el derecho internacional. El asesinato de [el exespía ruso asilado en el Reino Unido] Alexander Litvinenko en el 2006 y la anexión de Crimea en el 2014 son indicadores de esto. Sin embargo, el Gobierno no prestó atención a esto, porque puso su atención en el contraterrorismo. Hasta hace poco, el Gobierno subestimó la respuesta que requiere la amenaza rusa». Esta es una de las afirmaciones que figuran en el documento, de 50 páginas de extensión. Aunque en el informe no se acusa a Moscú de interferir en procesos electorales como el referendo de la independencia de Escocia del 2014 o el del brexit del 2016, tampoco se le exonera. Sin embargo, lo que sí hace la investigación es cuestionar que las autoridades y los espías británicos no hayan investigado esto como sí lo hicieron sus pares estadounidenses tras las presidenciales del 2016.