Las amenazas de la Casa Blanca no frenan la ola de protestas en EE.UU. contra el racismo policial

El exsecretario de Defensa James Mattis acusa a Trump de intentar «dividir» al país


La Voz

La agónica muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía de Minneapolis le está costando cara a la Administración Trump. Las revueltas sociales en Estados Unidos contra el racismo policial siguen abriendo los telediarios y las amenazas de la Casa Blanca de aplacar estas protestas con la fuerza no han frenado las múltiples manifestaciones en todo el país. Diez días después de la muerte de Floyd -cuya autopsia también revela que estaba infectado de coronavirus- las calles norteamericanas siguen al rojo vivo. Si en Los Ángeles se vio una masiva concentración pacífica frente a la Fiscalía y en Nueva York miles de personas volvieron a manifestarse en el puente de Brooklyn, en la capital del país, Washington DC, las protestas obligaron a blindar todavía más la Casa Blanca con unas vallas de contención y cientos de policías fuertemente armados protegiendo la sede presidencial.

Las autoridades de Nueva York agradecieron este jueves que la «mayoría» de las multitudinarias protestas contra el racismo sistémico fueran pacíficas y que los manifestantes en general respetaron el toque de queda en la Gran Manzana. A pesar de ello, hubo alrededor de 180 arrestos, principalmente de manifestantes que se negaron a disolver las marchas y apenas hubo saqueos o disturbios violentos de importancia.

La emotiva escena de cientos de policías arrodillados ante los manifestantes se ha repetido en los últimos días en diferentes ciudades como un signo de paz de las fuerzas del orden, una vez más en el ojo del huracán por este nuevo episodio de violencia policial y racismo. Los disturbios de los últimos días son reflejo de un problema endémico y sin resolver que EE.UU. arrastra desde hace décadas.

«Trump no intenta unir»

El exsecretario de Defensa James Mattis, que dimitió en diciembre por sus diferencias con la Casa Blanca sobre la política en Siria, acusó ayer al presidente estadounidense, Donald Trump, de intentar «dividir» al país en plena ola de protestas por la muerte de Floyd. «Donald Trump es el primer presidente que conozco que no intenta unir a la población estadounidense y ni siquiera finge intentarlo. En cambio, intenta dividirnos», afirmó Mattis, en una declaración recogida por la revista The Atlantic. Mattis, que reconoció estar «consternado» por los sucesos de estos últimos días, se ha distanciado de Trump asegurando que «un pequeño número de alborotadores» no pueden eclipsar las reivindicaciones de «decenas de miles de personas» que en última instancia están defendiendo los «valores» de Estados Unidos. Debemos rechazar y señalar a los dirigentes que se burlan de nuestra Constitución», afirmó, considerando que es ahora cuando se están viendo «las consecuencias de tres años sin un liderazgo maduro» en la Casa Blanca.

Subrayó que las divisiones agudizadas durante estos días no son insalvables. «Podemos unirnos sin él, a partir de las fortalezas inherentes a nuestra sociedad civil», dijo Mattis, quien recordó que precisamente el lema de «la unión hace la fuerza» fue el que derrotó en la Segunda Guerra Mundial el «divide y vencerás» de la Alemania nazi.

El amigo de George Floyd que estaba con él cuando fue detenido niega que se resistiese 

Maurice Lester Hall, un amigo de George Floyd que estaba con él en el automóvil cuando fue detenido poco antes de morir, aseguró ayer que su compañero no se resistió durante su arresto por parte de la policía de Mineápolis. «Él estuvo desde el principio tratando, desde la humildad, de mostrar que no se estaba resistiendo de ninguna forma o manera», dijo este hombre de 42 años en una entrevista que publicó The New York Times. El testimonio de este hombre podría servir para identificar a otros dos testigos clave, un hombre y una mujer que se encontraban también en el vehículo durante el arresto de Floyd, aunque Hall dice no conocer el nombre de la mujer.

El fiscal general del estado de Minesota, Keith Ellison, endureció este miércoles los cargos contra Derek Chauvin, el expolicía que fue grabado con la rodilla presionando el cuello de George Floyd, que murió poco después, e incluyó en el caso a los otros tres exagentes presentes en la escena, informa Efe. El fiscal presentó también cargos contra los expolicías Tou Thao, J. Alexander Kueng y Thomas Lane, presentes durante la detención de Floyd, por ayudar e instigar el asesinato en segundo grado del que es acusado Chauvin.

Las protestas reflejan «un cambio de mentalidad», señala Obama 

El expresidente Barack Obama alentó a los jóvenes que lideran las protestas a continuar para asegurarse de que producen mejoras, y opinó que el movimiento refleja un «cambio de mentalidad» inédito en la historia de su país. En una charla organizada por su fundación, el primer presidente afroamericano de Estados Unidos (2009-2017) aseguró que no está del todo de acuerdo con las comparaciones de las protestas actuales con los disturbios tras el asesinato de Martin Luther King en 1968, porque «hay algo diferente» en el movimiento actual. «Miras estas protestas y ves una muestra mucho más representativa de la diversidad de EE.UU. en las calles, protestando pacíficamente, que se han sentido llamados a hacer algo. Eso no existía en la década de 1960, esta coalición tan amplia», subrayó Obama. Agregó que «aunque algunas protestas se han visto empañadas por las acciones de una minoría enana que se implicó en la violencia, la mayoría de los estadounidenses sigue pensando que las protestas están justificadas», algo que «no habría pasado hace 40 o 50 años».

REUTERS

La ex pareja de Floyd: «Justicia para él porque era un hombre bueno» 

La expareja de George Floyd, Roxie Washington, y la hija de ambos, de 6 años, Gianna, comparecieron en la madrugada del miércoles en una rueda de prensa en Minneapolis para rendir homenaje a la última víctima mortal de la brutalidad policial en Estados Unidos.

«Me cuesta juntar las palabras, pero creo que todo el mundo debería saber que esto es lo que nos quitaron. Quiero justicia para él porque era un hombre bueno, no importa lo que piense el mundo», comenzó la mujer, envuelta en una densa emoción que se terminaría tornando en lágrimas. «Al final del día, todos pueden irse a casa y estar con sus familias. Gianna, no. Nunca volverá a ver a su padre y él no la verá crecer, no la verá graduarse», continuó Roxie Washington, hasta que las palabras se negaron ya a salir de su garganta. El llanto le impidió continuar su alegato, de la misma manera que a su cuñado, Terrence Floyd, los sentimientos le impidieron participar en un acto en Nueva York convocado para pedir el fin de los violentos disturbios.

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