Trump declara la guerra a los manifestantes

Nueva York rechaza la oferta del presidente de desplegar la Guardia Nacional en el estado, mientras el Pentágono se desmarca de la amenaza de sacar el Ejército a las calles


Redacción / La Voz

Es posible. Donald Trump puede echar más gasolina al incendio en que está sumido EE.UU. ante la escalada de violencia desencadenada por la muerte del hombre de raza negra George Floyd a manos de un policía blanco. La reacción ante la grave crisis es anteponer sus cálculos electorales a un liderazgo para templar los ánimos. A cinco meses de jugarse la reelección y ante su fallida gestión del coronavirus -que ha arruinando su principal baza: el éxito económico-, Trump ha optado por declara la guerra a los manifestantes y rescatar su lema electoral de «soy el presidente de la ley y el orden».

Su apuesta por la mano dura -con su amenaza de desplegar tropas federales en ciudades y estados que no pueden sofocar los disturbios- y la religión -amarrar el voto de los evangelistas es vital para él- está detrás del show montado el lunes con su posado con una biblia en la mano ante una iglesia. Su paseo provocó el desalojo con gases lacrimógenos de quienes protestaban de forma pacífica en la plaza Lafayette, que separa la Casa Blanca de Saint John, conocida como la iglesia de los presidentes desde que el cuarto dirigente del país James Madison, allá por 1809, decidió asistir a sus oficios.

Su acción provocó una avalancha de críticas, mientras los republicanos callan y el Pentágono se desmarca de la amenaza de Trump de movilizar al Ejército , que optó por considerar que es «mejor idea» confiar en la Guardia Nacional, según la agencia Bloomberg. «25 minutos antes del toque de queda y sin provocación, la policía federal usó municiones contra manifestantes pacíficos (...) ¡Vergonzoso!», tuiteó alcaldesa del distrito de Columbia, Muriel Bowser. La obispa de la diócesis de la que depende la iglesia de Saint John, Mariann Edgar Budde, calificó el discurso de Trump de «incendiario» y dejó claro que su congregación se alinea «con los que buscan justicia por la muerte de George Floyd». «Estoy indignada. El presidente no ha rezado cuando ha venido a la iglesia ni reconoce la agonía de nuestro país», declaró a la CNN.

A las críticas se sumó el virtual candidato demócrata, Joe Biden, que emplazó a Trump a leer la Constitución y la Biblia «de vez en cuando» -«aprendería algo», dijo-. Tras dejar sus días su confinamiento, Biden ha reiniciado su campaña electoral. En un mitin en Filadelfia optó por un tono presidencialista para criticar el manejo de la crisis por Trump. «El presidente de EE.UU. debe ser parte de la solución, no del problema», dijo. Está «más interesado en satisfacer las pasiones de sus votantes que en las necesidades de la ciudadanía que se le ha encomendado», añadió.

Agresiones a agentes

Una semana después de la muerte de Floyd, las protestas están descontroladas. Ni el despliegue de la Guardia Nacional ni los toques de queda detuvieron la noche del lunes los saqueos y disturbios, que tienen lugar tras las marchas pacíficas. Al contrario, se intensificaron los enfrentamientos con la policía y aumentaron las agresiones a agentes, con varios heridos en tiroteos en San Luis y Las Vegas y atropellados por automóviles en el Bronx y en Búfalo. La Gran Manzana amaneció este martes con zonas arrasadas por los saqueos y más de 700 arrestos durante el primer toque de queda decretado en casi 80 años.

La Guardia Nacional patrulla las calles de Washington, pero no las de Nueva York, tras la negativa del gobernador Andrew Cuomo y el alcalde Bill de Blasio. Algo que provocó la furia de Trump, que arremetió ayer contra ellos: «Nueva York se perdió ante los saqueadores, matones, la izquierda radical y todas las demás formas de escoria y chusma», tuiteó.

Biden considera las últimas palabras de Floyd una «llamada de atención» y carga contra Trump

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El exvicepresidente insta a Trump a leer la Biblia y la Constitución con la vista puesta ya en las elecciones

El virtual candidato del Partido Demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, ha marcado distancias con su futuro rival y actual presidente, Donald Trump, al criticar sus mensajes durante las protestas por la muerte de George Floyd y ha asegurado que las últimas palabras de este joven afroamericano deberían ser «una llamada de atención» a todo el país.

Biden ha recordado durante un discurso en Filadelfia las últimas palabras de Floyd, que bajo la presión ejercida por un policía en Mineápolis sobre su cuello durante su arresto afirmó: «No puedo respirar». Estas palabras, ha añadido, «no murieron con él», sino que «resuenan en todo el país», convertidas ya en consigna de una ola de movilizaciones sin precedentes recientes.

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