Un asesor de Guaidó reconoce que contrató a mercenarios para derrocar a Maduro

El acuerdo se firmó en noviembre y se rompió poco después, pese a lo cual el mercenario, aparentemente, decidió actuar solo

Maduro con los pasaportes de los dos mercenarios estadounidenses detenidos
Maduro con los pasaportes de los dos mercenarios estadounidenses detenidos

Caracas / corresponsal

El intento de invasión de Venezuela por parte de un grupo de mercenarios y soldados venezolanos fue una acción «individual» del ex boina verde estadounidense Jordan Goudreau, pero sí existió un contrato de servicios, firmado en noviembre del 2019, por funcionarios del gobierno interino de Juan Guaidó, concretamente Juan José Rendón, responsable del comité de estrategia del presidente del Parlamento, y Silvercorp, la empresa de Goudreau, para evaluar alternativas para desalojar del poder a Nicolás Maduro. Rendón hizo la explosiva declaración a la CNN y a The Washington Post. Sin embargo, señaló que Guaidó no firmó el documento, aunque dejó entrever que estaba al tanto de las negociaciones, a las que calificó de «exploratorias». 

Guaidó niega cualquier vinculación con Silvercorp o un contrato que lleve su firma. También el Gobierno de Donald Trump se ha desvinculado de la incursión marítima. Sin embargo, Maduro insiste en la responsabilidad de Guaidó e insta al sistema judicial a proceder contra él. Como prueba presentó el miércoles un vídeo con la confesión de Luke Denman, uno de los dos estadounidenses detenidos. El plan, afirmó, era tomar el aeropuerto de Maiquetía (Caracas), asegurar un avión y trasladar a Maduro a Estados Unidos.

Una iniciativa disparatada para menos de 30 hombres, que además, como el propio Denman (también exmiembro de las Fuerzas Especiales de EE.UU.), se entregaron sin disparar un solo tiro a unos pescadores de la población de Chuao, en la costa central del país; y posteriormente, no tuvieron reparo en acusar directamente al presidente de EE.UU. de la fallida operación Gedeón, según la versión de Maduro

Denuncia ante el TPI

A través de su ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, el régimen chavista ha anunciado que acudirá al Tribunal Penal Internacional (donde se acumulan 49 denuncias en su contra) y a la ONU para acusar a Colombia y Estados Unidos por supuestamente albergar campamentos de insurgentes contra Venezuela, como también manifiesta Denman en el vídeo presentado por Maduro.

Rendón -un oscuro asesor, residente en Miami y que ejerce sus funciones, sobre todo, en Centroamérica- explicó a la CNN que el documento que mostró Goudreau en los medios le falta una página, y 42 de anexos. Señaló que nunca se llegó a avanzar en las negociaciones porque rápidamente se dieron cuenta de que el ex boina verde no tenía manera de cumplir sus promesas -como contar con el respaldo de Washington, con la financiación para costear la operación y reunir a 800 mercenarios-, y por ello el contrato «fue rápidamente cancelado». Rendón agregó que Goudreau le solicitó 1,5 millones de dólares, pero solo recibió 50.000 de su bolsillo.

Sobre cómo, a pesar de ello, Goudreau siguió adelante, Rendón afirma que «no se dio por enterado» de la suspensión del contrato. El mercenario presentó a The Washington Post fotos de pilas de dólares ganados por los chavistas con el trafico de drogas. Según su relato, los opositores le prometieron que el 14 % de la suma sería para él si la operación tenía éxito. 

Rendón negó tener información sobre una supuesta reunión entre Sergio Vergara, un diputado cercano a Guaidó, y Goudreau, en la que se escucha una conversación telefónica con el líder opositor. La escena fue grabada por el ex boina verde, que divulgó en una entrevista con la periodista venezolana Patricia Poleo, que lleva casi dos décadas residiendo en Florida, tras su vinculación con el fallido golpe contra Hugo Chávez del 2002.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Un asesor de Guaidó reconoce que contrató a mercenarios para derrocar a Maduro