La incertidumbre se instala en Downing Street ante el inconcreto relevo de Boris Johnson

Juan Francisco alonso LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Dominic Raab, en su primera rueda de prensa como sustituto de Boris Johnson
Dominic Raab, en su primera rueda de prensa como sustituto de Boris Johnson PIPPA FOWLES | Efe

Raab asume el papel de «sucesor designado» sin aclararse cuáles son sus poderes reales

08 abr 2020 . Actualizado a las 10:26 h.

El traspaso temporal del poder de Boris Johnson a Dominic Raab, debido a la convalecencia del primero por el COVID-19, debería haber resuelto un problema. Sin embargo, ha creado otro debido a la ausencia de normas escritas que pongan, en blanco sobre negro, qué puede hacer el ministro de Asuntos Exteriores, en su nueva condición de encargado del Gobierno británico mientras el premier continúe internado en la uci del hospital Saint Thomas. 

Ante la peculiaridad de que el Reino Unido no cuenta con una Constitución escrita que regule el proceso de este tipo de sustituciones, Downing Street optó por recuperar la figura del «sucesor designado». Un recurso que no ha evitado la inconcreción de cuáles son los poderes reales de Raab, al que Johnson nominó para que lo sustituyera con el confuso término de «según sea necesario».

Las dudas sobre las potestades de Raab las puso sobre la mesa, con o sin intención, otro miembro del Gobierno: el ministro de Gabinete, Michael Gove, quien rechazó aclararle a la prensa si el jefe de la diplomacia tendría acceso al maletín roja que activa las armas nucleares con las que cuenta el Reino Unido. «No puedo responder preguntas sobre seguridad nacional (…) Ese tipo de decisiones las tomaremos colectivamente», declaró el funcionario antes de informar que se pondría en cuarentena, porque un familiar presentaba los síntomas del coronavirus.