Assange se sienta en el banquillo para evitar su extradición a EE.UU.

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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El padre de Assange, John Shipton, y el exministro Varufakis, salen de la prisión de Belmarsh después de visitar al fundador de Wikileaks
El padre de Assange, John Shipton, y el exministro Varufakis, salen de la prisión de Belmarsh después de visitar al fundador de Wikileaks PETER NICHOLLS | Reuters

El fundador de Wikileaks se enfrentaría a una condena de 175 años si  es juzgado en territorio estadounidense

24 feb 2020 . Actualizado a las 08:43 h.

La Justicia británica inicia hoy el proceso para decidir si entrega o no a Estados Unidos a Julian Assange, al fundador de Wikileaks, para enfrentar un juicio por difusión información confidencial, espionaje y conspiración. En total 18 cargos que le pueden acarrear 175 años de prisión si es declarado culpable. Se espera que Assange comparezca en el primer día de juicio en el tribunal de Woolwich, contiguo a la prisión de alta seguridad de Belmarsh donde permanece detenido, en el sureste de Londres. El proceso durará varios días con la presentación de las argumentaciones, antes de que sea postergado hasta mayo.

Julian Assange, durante su traslado tras ser detenido en la embajada de Ecuador en Londres
Julian Assange, durante su traslado tras ser detenido en la embajada de Ecuador en Londres Henry Nicholls | Reuters

El juicio es el último capítulo de una novela judicial que comenzó en el 2010 cuando el Reino Unido detuvo al australiano a petición de Suecia, por un caso de presuntos delitos sexuales que ya está archivado, y la huida de este a la Embajada de Ecuador en Londres, donde permaneció hasta que en el 2019 el país sudamericano le retiró el exilio y fue arrestado por la Policía británica. 

Equipo legal

El equipo legal, que incluye a Baltasar Garzón, denunciará el móvil político de un proceso que pone en juego la libertad de prensa. El director de Wikileaks, Kristin Hrafnsson, advirtió ayer que el resultado del juicio determinará «el futuro del periodismo», porque decidirá «qué sucede con un periodista que difunde información de un Estado veraz y de interés público».