México impide el paso a la caravana de cientos de migrantes centroamericanos

alberto pradilla CIUDAD HIDALGO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

JOSE CABEZAS | Reuters

Los desplazados rechazaron la posibilidad de entrar en grupos, de 20 en 20, y trataron de acceder atravesando el río

21 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Un cordón instalado por la Guardia Nacional en la orilla del río Suchiate, que divide México y Guatemala, impidió el paso a cientos de centroamericanos que participan en la caravana con destino a EE.UU. Los migrantes, en su mayoría hondureños, trataron de negociar con las autoridades mexicanas. De madrugada, una comisión pidió un permiso de tránsito para atravesar el país. El Instituto Nacional de Migración (INM) dijo que el permiso era imposible y que la única opción era que los extranjeros entrasen en grupos de 20 en 20.

Los migrantes rechazaron esta posibilidad. Dos días atrás, una avanzadilla que aceptó las condiciones de México atravesó el portón fronterizo. Sus integrantes, unas 500 personas, fueron encerradas en estaciones migratorias y el INM anunció que la mayoría serán deportadas.

Ante estas perspectivas, los migrantes decidieron cruzar por el río. Al recibir la negativa, uno de ellos tomó un megáfono y gritó: «¡Al río!». Cientos de personas le imitaron. Minutos después, un ejército de hombres, mujeres y niños armados con una mochila y mucha hambre se tiraron al río. Desde el puente, miembros de la Guardia Nacional lanzaban gases lacrimógenos y trataban de impedir el paso. Se vivieron escenas de pánico, con mujeres con sus hijos en brazos siendo empujadas por los uniformados, hombres descalzos que chocaban contra una barrera de policías y jóvenes desesperados que no comprendían por qué no les daban una oportunidad. «Regresen a su país, les vamos a detener», les gritaban los oficiales.

«Nos prometieron una cosa y no lo están haciendo. Nos dijeron que habría empleos para todos y ahora el presidente no cumple», dijo Reinaldo Sánchez, de 33 años y de La Ceiba, en Honduras.

La oferta del Gobierno mexicano es que los migrantes regresen a sus países y se sometan a un plan de trabajo financiado por el país. Este plan prevé salarios de 180 y 250 dólares, que son menos del salario mínimo en Honduras y El Salvador. El presidente, Andrés Manuel López Obrador, dijo que había 4.000 empleos para los migrantes, pero no esto no se ha materializado.

Tras un mediodía intenso regresó la calma y cientos de personas aguardaban en la orilla del río para una nueva oportunidad. Al menos un centenar que sí logró pasar fue arrestado en la carretera. Es posible que en los próximos días vuelvan a intentar cruzar a México.