El juicio por el asesinato del periodista Jan Kuciak pone a prueba el sistema judicial eslovaco

El crimen, del que se acusa a un influyente empresario y a otras tres personas, provocó las manifestaciones más multitudinarias desde la caída de la dictadura comunista en 1989

Los eslovacos se echaron a la calle para denunciar el crimen del periodista y su novia
Los eslovacos se echaron a la calle para denunciar el crimen del periodista y su novia

Redacción

El juicio que comienza este jueves contra un influyente empresario y otros tres acusados por el asesinato del periodista de investigación Jan Kuciak y su novia pone a prueba el sistema judicial y político eslovaco, meses antes de las elecciones generales que tendrán lugar en febrero.

Kuciak y su novia, Martina Kushinova, tenían 27 años cuando el 21 de febrero de 2018 fueron asesinados a tiros en su casa, situada a las afueras de Bratislava. El joven periodista estaba a punto de publicar una investigación que desvelaba una red de la mafia calabresa 'Ndrangheta y el hampa eslovaco vinculada a altos cargos del Gobierno de Eslovaquia, un país excomunista miembro de la Unión Europea desde el 2004. La trama implicaba a empresarios eslovacos e italianos que se había hecho con cientos de miles de euros de fondos comunitarios para la agricultura. 

El crimen se produjo cuatro meses después del asesinato de otra periodista de investigación en un país de la UE, Daphne Caruana Galizia, que fue asesinada en Malta.

La aparente ineficacia de la investigación policial, que muchos interpretaron como connivencia con el crimen organizado, provocó las manifestaciones más multitudinarias desde la caída de la dictadura comunista en 1989 e hicieron tambalear al Gobierno. 

El entonces primer ministro socialdemócrata, Robert Fico, tuvo que abandonar el poder, junto con su ministro de Interior, Robert Kalinak, y el jefe de la Policía, Tibor Gaspar, pero la coalición ha sobrevivido hasta ahora en medio de una gran crispación política y social en un país que el próximo febrero celebra elecciones generales.

En el banquillo se sentarán cuatro sospechosos: el expolicía Tomás Szabó y su primo Miroslav Marcek, acusados de ser los autores materiales; Alena Zsuzsova, considerada intermediaria; y el empresario Marian Kocner, un controvertido empresario cuyos vínculos con el crimen organizado denunció Kuciak antes de ser asesinado y que se cree es quien encargó el crimen

Los fiscales sostienen que Kocner y dos presuntos cómplices se declararon no culpables, mientras que Szabó confesó el tiroteo, según la televisión pública RTVS citando a fuentes policiales.  Todos ellos se exponen a penas de entre 25 años y cadena perpetua por el doble asesinato. Un quinto hombre confesó haber facilitado el asesinato, tras llegar a un acuerdo con los fiscales para actuar como un testigo, y será juzgado aparte.

Las amistades del principal acusado

El caso pone a prueba  la independencia del sistema judicial y policial eslovaco después de que la investigación mostrara la relación personal y empresarial entre Kocner y diversos funcionarios de seguridad.

«El juicio puede cerrar parte del proceso pero los eslovacos reclamarán un cierre simbólico de una era que ha permitido a Kocner crecer de cara a las elecciones de febrero», ha afirmado a Reuters Grigorij Meseznikov, del Instituto de Asuntos Públicos con sede en Bratislava.

Este proceso mostrará si «en un país democrático de la UE la libertad de prensa está por encima de empresarios poderosos que hacen justicia por su cuenta», señaló Rubina Möhring, jefa de la sección austríaca de la organización Reporteros sin fronteras (RSF).

Los fiscales aseguraron en agosto haber encontrado decenas de miles de mensajes del teléfono de Kocner, donde se podía ver su relación con «representantes del Estado y del sistema judicial». Las nuevas revelaciones conllevaron las dimisiones de altos cargos en las últimas semanas, incluida la del vicepresidente del Parlamento eslovaco, un viceministro, dos fiscales y un juez, aunque todos ellos negaron cualquier relación con estos asesinatos.

Terremoto político

El crimen hizo patente para muchos eslovacos la red de clientelismo, corrupción y relaciones entre crimen y alta política que se ha formado en el país, y generó un terremoto político que el pasado marzo aupó a la presidencia del país a Zuzana Caputova, una abogada activista que ha hecho de la limpieza judicial uno de sus lemas.

La coalición de tres partidos liderada por Fico, que estaba al frente del Ejecutivo, ha seguido en el poder con Peter Pellegrini al frente, el cual procede del partido Smer, que sigue liderando el mismo Fico. Aunque ha perdido apoyo, sigue encabezando las encuestas de opinión, si bien los partidos de la oposición podrían quitarle el poder en las próximas elecciones del 29 de febrero.

Por su parte, Estados Unidos impuso sanciones la semana pasada a seis empresas propiedad de Kocner por abusos de Derechos Humanos y corrupción.

El «caso Kuciak» será juzgado por el Tribunal Especial, con competencia en casos graves de corrupción en la esfera estatal, creado según el modelo de la Audiencia Nacional española, informa Efe.

El expediente del caso consta de 25.000 páginas, que serán puestas a disposición de los medios por la organización de prensa internacional Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP), que quiere fiscalizar el proceso penal para garantizar justicia.

En el escrito de denuncia de la fiscalía, que consta de 93 páginas, el fiscal solicita la asistencia al juicio de 24 testigos y de varios expertos, así como leer el testimonio de otros 49 testigos.

El paso previo para el comienzo del juicio es que el tribunal decida mañana admitir a trámite la denuncia de la fiscalía, un requisito formal que se da por hecho será aceptado.

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