El aplastante triunfo de los nacionalistas escoceses da combustible a sus demandas secesionistas

La formación de Nicola Sturgeon se hizo con el 81% de los escaños que le corresponden a la región


Londres

Los resultados de las elecciones generales británicas ayer no solo dan luz verde al primer ministro Boris Johnson para finiquitar de una vez por todas el brexit, sino que también han sido insuflado ánimos a las demandas secesionistas de los nacionalistas escoceses.

El Partido Nacionalista Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) se ha hecho con 48 de los 59 escaños que le corresponden a la región en el Parlamento de Westminster; es decir con el 81%, de acuerdo a los resultados oficiales de las votaciones. Estos números le permitieron a la líder de la organización y ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, asegurar que su primera tarea será solicitarle a Londres que permita un nuevo referendo sobre la autodeterminación, porque los resultados son un «renovado y fortalecido mandato» en esa dirección.

«En esta elección ha habido un fuerte respaldo a que Escocia tenga una la posibilidad de decidir sobre su futuro, a no tener que soportar un Gobierno conservador por el que no votamos y a no tener que aceptar la vida como nación fuera de la Unión Europea (UE)», afirmó la también líder del SNP.

En octubre pasado Sturgeon anunció que una vez celebradas las generales británicas iniciaría conversaciones con Londres para solicitarle que le transfiera los poderes necesarios para poder organizar a lo largo del 2020 un nuevo referendo sobre la independencia de la región, siguiendo el mismo modelo empleado en la anterior consulta celebrada en el 2014. 

El SNP obtuvo una arrolladora victoria en las generales, pues vio como su grupo parlamentario pasaba de 35 a 48 diputados y lograba sacar del Parlamento de Westminster incluso a la líder de los Liberales Demócratas, Jo Swinson, quien por apenas un puñado de votos no pudo retener su escaño por el condado de Dunbartonshire East.

Downing Street ya cerró la puerta

Johnson ya ha dicho que no tiene pensado autorizar una nueva votación sobre la independencia de Escocia, el cual para él quedó zanjado hace un lustro atrás; y en previsión de que su postura siga siendo la misma, pese a los resultados de ayer, la ministra principal de la región le envió el siguiente mensaje: «Boris Johnson no tiene derecho a sacar a la gente de Escocia de la UE, pero sobre todo no tiene derecho a impedir que los escoceses decidan su futuro (…) Del mismo modo que acepto de mala gana que Boris Johnson ahora tiene el mandato de sacar a Inglaterra de la UE, debe aceptar que tenemos el mandato de ofrecer una opción de futuro alternativo».

En el referendo de 2014 el 55 % de los escoceses votó en contra de la secesión. Sin embargo, tras el plebiscito mediante el cual la mayoría de los británicos decidió sacar al Reino Unido de la UE la opinión de los escoceses ha ido cambiando y ahora el 52% estaría dispuesto a separarse del Estado que crearon hace más de tres siglos con Inglaterra, con tal de poder continuar en el bloque comunitario o reingresar a él.

El problema en esta oportunidad reside en que en Londres ahora no hay la misma voluntad que hubo para permitir a consulta del 2014. El tiempo dirá como se resuelve este daño colateral provocado por el brexit.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El aplastante triunfo de los nacionalistas escoceses da combustible a sus demandas secesionistas