Trump evita entrar en la campaña electoral británica

El presidente afirmó que prefiere quedarse al margen para no «complicar» la situación política

Johnson invitó a Downing Street a Macron, Erdogan y Merkel antes de la cumbre de la OTAN
Johnson invitó a Downing Street a Macron, Erdogan y Merkel antes de la cumbre de la OTAN

Redacción

Los conservadores contenían la respiración ante la llegada a Londres como elefante en una chatarrería de Donald Trump. A poco más de una semana de las elecciones británicas, querían evitar que un excesivo apoyo a Boris Johnson (o a Nigel Farage) alterase la campaña y, sobre todo, no deseaban alentar el debate sobre si la sanidad pública británica terminara en manos privadas estadounidenses si el líder tory gana y ejecuta el brexit.

El inquilino de la Casa Blanca parece a ver captado el mensaje y ha mantenido la boca cerrada en su primer día en la capital británica. Así aseguró que prefiere «quedarse al margen» de la cita electoral para no «complicar» la situación política del Reino Unido

«Van a ser unas elecciones muy importantes para este gran país, pero no tengo nada que decir», declaró el martes ante la insistencia de los periodistas reunidos en Winfield House, la residencia del embajador de EE.UU. en Londres. Eso no evitó que elogiara una vez más al premier -«creo que Boris es muy capaz y que hará un buen trabajo», dijo-, y reafirmará que es un «admirador del brexit». 

Trump también evitó repetir sus exabruptos pasados contra el líder laborista. Ante la pregunta de que hará si las encuestas no se cumplen y Jeremy Corbyn termina siendo el inquilino del número 10 de Downing Street, el presidente estadounidense afirmó que puede «trabajar con todo el mundo». «Soy una persona muy fácil con la que trabajar», añadió.

El escenario que se abre tras el brexit ha generado un debate por el papel que jugaría Estados Unidos, ante un acuerdo comercial que los principales líderes de los dos países dan por sentado. Trump negó ayer de forma tajante cualquier interés en sacar algún tipo de partido del sistema de salud británico (NHS). «No lo querríamos, aunque nos lo entregasen en bandeja de plata», dijo. El posible acceso de las empresas estadounidenses a sectores del NHS, en especial a la provisión de fármacos, es uno de las temas más sensibles de esta campaña, y los laboristas revelaron hace unos días un documento que demuestra que ha habido conversaciones entre el Gobierno conservador británico y el estadounidense.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Trump evita entrar en la campaña electoral británica