Argentina afronta una transición política entre dos modelos enfrentados

Supondrá un viraje en las relaciones internacionales y hace tambalearse el Mercosur

Alberto Fernández y Mauricio Macri, este lunes, en la Casa Rosada
Alberto Fernández y Mauricio Macri, este lunes, en la Casa Rosada

buenos aires / e. la voz

La máquina kirchnerista funcionó al máximo y les devolvió el poder en Argentina. Alberto Fernández enfrenta ahora una etapa en la que debe marcar su línea dura de Gobierno, probablemente atendiendo a los requerimientos de Cristina Fernández de Kirchner. No será una cuestión menor, dadas las divergencias en el pasado entre los ahora aliados y el reparto del poder para el futuro. Durante los próximos días se irán conociendo las personas que definitivamente ocuparán los cargos, con especial interés en la Cancillería y en Economía. En el otro lado, los resultados logrados por Mauricio Macri y Juntos por el Cambio los sitúan como una fuerza opositora de peso en la Cámara de Diputados y senadores.

Las relaciones exteriores y el manejo de la economía serán claves en los primeros pasos del mandato que comienza el 10 de diciembre. Durante la celebración en el búnker de los candidatos ganadores, Cristina Fernández de Kirchner lanzó consignas contra el neoliberalismo bajo el fervoroso grito del «nunca más», uno de los detalles que pasó desapercibido y al que hay que atender con relación a la ola ideológica en las calles de las capitales sudamericanas, que es creciente en importancia, aunque no se pueda determinar si también lo es en número. Pero esta ola, de un mar austral embravecido que en Argentina aún mantiene la calma, podría venir acompañado de consecuencias económicas: de una fuerte resaca.

En el panorama internacional será importante la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con cuyos representantes Alberto Fernández se ha reunido en varias ocasiones tras las primarias de agosto y a los que ha ofrecido una reestructuración de la deuda «a la uruguaya», lo que implica ampliar los plazos. También se reunió su equipo con el de Macri cuando se produjo el derrumbe económico y lo hizo a través de Guillermo Nielsen, su hombre fuerte en economía. Ambos contactos hacen pensar en un pase de poder consensuado. Por el momento, las informaciones dadas por medios de comunicación nacionales sobre los nombres que ocuparán cargos son especulaciones, según fuentes cercanas al presidente electo.

El problema mayor para la Argentina que viene puede producirse si en algún momento se llegan a consagrar los avisos por parte del mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, que ponen en riesgo la vida del Mercosur y la relación con su principal socio de mercado. Es un riesgo mayor que, como detonante o como consecuencia, puede quebrar el acuerdo de mercado entre la Unión Europea y la institución del cono sur. En el momento en que este convenio se anunció, quienes a partir de ahora estarán encargados de dirigir a la nación se opusieron y criticaron el texto, que aún debe ser ratificado. 

Proximidad con Venezuela

La línea que siguió el kirchnerismo durante su etapa anterior fue cercana a la Venezuela de Nicolás Maduro. Por este motivo, las dudas en las relaciones internacionales, de las que dependen múltiples acuerdos de mercado, son crecientes y tardarán en resolverse. En principio, muestran un golpe de timón completo, que se aleja del apoyo recibido por Mauricio Macri de Estados Unidos, aunque la realidad del día a día pueda cambiar.

La economía será el otro eje de las políticas del nuevo Gobierno y este más difícil de levantar. Con un valor del dólar mantenido a través de limitaciones o cepo, la venta de dólares en paralelo fuera del sistema financiero está aumentando su valor. Se desconocen los nombres que estarán al frente del Ejecutivo. Todo hasta el momento son especulaciones. Lo único cierto es que será un modelo confrontado con el que ha propuesto hasta ahora Macri y que habrá cambio de compañeros de viaje para el futuro. Quien sí parece tener claro que seguirá en la política es el aún presidente, que pasará al frente de una fuerte oposición.

Bolsonaro se niega a felicitar al ganador, recibido con entusiasmo por Maduro y Evo 

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aseguró ayer que Argentina hizo una «mala elección» al escoger en las urnas al peronista Alberto Fernández y adelantó que no felicitará al presidente electo tras su victoria. Bolsonaro lamentó la elección del líder del Frente de Todos y subrayó que va a esperar los próximos pasos de Fernández antes de definir la relación bilateral con Argentina.

«No pretendo felicitarlo. Ahora, no vamos a indisponernos. Vamos a esperar el tiempo para ver cuál es su posición real en la política, porque él va a asumir, va a ver lo que está sucediendo y vamos a ver qué línea va a adoptar», indicó el líder ultraderechista, en declaraciones a periodistas brasileños en el marco de su visita oficial a Emiratos Árabes Unidos recogidas por Efe.

El mandatario brasileño señaló que, por el momento, «todo continúa bien» en relación al Mercosur, aunque citó la hipótesis de que Argentina sea «apartada» del bloque en caso de que «hiera» alguna cláusula del acuerdo. «No digo que saldremos del Mercosur, pero podremos juntarnos con Paraguay. No sé que va a suceder en Uruguay, vamos a ver lo que va a pasar en las elecciones, y decidimos si Argentina hiere alguna cláusula del acuerdo o no. Si la hiere, podemos apartar a Argentina», recalcó. 

Postura de Bolivia y Venezuela

Por el contrario, el presidente de Bolivia, Evo Morales, que acaba de imponerse en las elecciones presidenciales de su país entre sospechas de fraude, aplaudió la elección del peronista. «Felicitaciones y un abrazo revolucionario a nuestros hermanos Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner como presidente y vicepresidenta de Argentina», señaló Morales, quien cree que el resultado de los comicios argentinos «revive la esperanza por mejores días en ese país», señaló.

También entusiasta se mostró el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. «¡Felicitaciones al heroico pueblo argentino! En un ejercicio histórico democrático, han derrotado al neoliberalismo del FMI [Fondo Monetario Internacional]», escribió Maduro en su cuenta de Twitter.

El mandatario destacó que «la contundente victoria» de Alberto Fernández «abre el horizonte de esperanza hacia un futuro mejor para la Argentina» y mostró «su intención de retomar la senda de las relaciones de respeto mutuo, cooperación integral y trabajo conjunto» con el nuevo Gobierno.

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