La UE culpa a Johnson por la falta de un acuerdo que Londres ve «imposible»

Las objeciones de Alemania al plan del «premier» británico abren la enésima crisis


londres / e. la voz

Las ya escasas posibilidades de que el Reino Unido y la UE logren un divorcio negociado, a menos de tres semanas del plazo fijado para el brexit, se redujeron al mínimo ayer, después de que Alemania pusiese pegas a la última propuesta de Londres para reemplazar la polémica salvaguarda irlandesa y reafirmase que es necesario que Irlanda del Norte siga dentro de la unión aduanera, para evitar el restablecimiento de una frontera física en la isla vecina, algo que fue rechazado desde el otro lado del Canal.

El último desencuentro se produjo durante la conversación telefónica que el primer ministro británico Boris Johnson mantuvo con la canciller germana Angela Merkel con el propósito de hablar de la alternativa presentada hace unos días por el primero.

Durante la llamada Merkel le habría ratificado a Johnson la consabida tesis de Bruselas de que es necesario que la región del Ulster siga dentro de la unión aduanera, hasta tanto se defina la relación futura entre el Reino Unido y la UE. La respuesta del premier fue que esta petición y la falta de alternativas de sus aún socios «hacen imposible, no solo ahora sino siempre» lograr un acuerdo, según revelaron fuentes de Downing Street en un inusual resumen a la prensa sobre la conversación entre ambos líderes.

Pese a que desde el Gobierno británico se insiste en que están enfocados a llegar a un acuerdo, y que continúan las conversaciones preliminares sobre la propuesta de Johnson, también aseguraron que Merkel «dejó en claro que un acuerdo es abrumadoramente improbable» y acusaron a la UE de torpedear cualquier intento por acercar posturas. Desde Berlín, por su parte, solo confirmaron que la conversación entre los dos mandatarios efectivamente ocurrió.

La semana pasada Londres propuso que durante cuatro años en Irlanda del Norte siguieran vigentes los actuales acuerdos regulatorios para los agricultores y otras empresas a ambos lados de la frontera irlandesa, salvo que el Gobierno y la Asamblea norirlandesa decidan lo contrario.

La difusión por parte de Londres de la conversación entre Johnson y Merkel y sus posteriores insinuaciones hicieron que el presidente del Consejo Europeo saliente, Donald Tusk, lanzara un duro ataque contra el primer ministro británico. «Lo que está en juego no es ganar un estúpido juego de encontrar al culpable. Lo que está en juego es el futuro de Europa y del Reino Unido, así como la seguridad e intereses de nuestra gente», escribió en Twitter el líder polaco, quien agregó: «No quieres un acuerdo, no quieres una extensión, no quieres revocarlo. ¿Quo vadis?».

Entretanto, la líder del probritánico Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, Arlene Foster, calificó de «locura» la exigencia de mantener la provincia en la unión aduanera tras el brexit y afirmó que la propuesta revela que la intención de Dublín y de la UE es que la región se quede «para siempre en la unión aduanera europea».

En una semana se celebrará el crucial Consejo Europeo donde se debatirá nuevamente este espinoso asunto y de no lograrse un acuerdo Johnson ha dicho que sacará al país del club, aunque por otro lado ha asegurado a la Justicia escocesa que cumplirá la ley aprobada por el Parlamento que le obliga a pedir a Bruselas otra prórroga para evitar un retiro desordenado. El tiempo dirá por qué opción se decanta.

La oposición acusa al primer ministro de buscar un «chivo expiatorio» para ocultar su fracaso

Boris Johnson no solo recibió desde Bruselas duros ataques por pretender culpar a la Unión Europea de una cada vez más posible salida sin acuerdo del país del club comunitario, sino también en casa. «Nunca se hará responsable de su propio fracaso para presentar un acuerdo creíble. Su estrategia desde el primer día ha sido para un brexit sin acuerdo», soltó el diputado laborista Ken Starmer, quien hizo un llamamiento a los diputados opositores a unirse «para evitar que este Gobierno imprudente» los saque de la UE a fin de mes.

Por su parte, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, calificó de «patético» el intento del premier británico por responsabilizar a Alemania y a la UE de no llegar a un acuerdo.

Todo listo para el día 31

Los resultados de la conversación telefónica entre Johnson y su par germana, Angela Merkel, encendieron el debate en el Parlamento, donde el ministro Michael Gove acusó a la Unión Europea de una eventual salida sin acuerdo y aseguró que todo estaba listo para ese escenario.

Sin embargo, la oposición logró que el ministro de Finanzas, Jesse Norman, admitiese que este escenario costaría a las empresas unos 8.000 millones de euros.

La sesión de ayer podría ser la última hasta la próxima semana, pues Johnson tenía previsto suspenderlas para preparar el discurso que la reina Isabel II dará el día 14. Hace un mes tomó una decisión similar y el Tribunal Supremo la anuló.

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