Los sindicatos dan el primer aviso a Macron

Paula Rosas PARÍS / COLPISA

INTERNACIONAL

Diez de las 16 líneas de metro permanecieron totalmente paralizadas, cuatro funcionaron solo de forma parcial y el tráfico del suburbano solo fue normal en las dos líneas que están totalmente automatizadas
Diez de las 16 líneas de metro permanecieron totalmente paralizadas, cuatro funcionaron solo de forma parcial y el tráfico del suburbano solo fue normal en las dos líneas que están totalmente automatizadas CHRISTIAN HARTMANN | Reuters

Una huelga masiva contra la reforma de las pensiones deja París sin metro ni autobuses y provoca atascos de casi 300 kilómetros

14 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Va a ser la gran batalla de Emmanuel Macron y, como los parisinos pudieron comprobar ayer, todo apunta a que no será nada fácil. Una huelga masiva de transporte público, la mayor de los últimos doce años, dejó a la capital francesa casi sin metro ni autobuses, provocando caos en los desplazamientos y atascos de casi 300 kilómetros en los accesos a la ciudad. Los empleados de la RATP, la empresa pública de transportes de París, protestaban por los planes de reforma de las pensiones que quiere llevar a cabo el Gobierno, que busca unificar los 42 regímenes distintos que existen actualmente en Francia. Todo apunta a que el otoño será caliente.

Pocas veces se habían visto en París tantas bicicletas como ayer. De las 16 líneas de metro de la capital, solo funcionaron con normalidad -aunque colapsadas- dos. En otras cuatro circuló apenas un tercio de los trenes y tan solo en las horas punta. Autobuses y tranvías también redujeron sus frecuencias. Los parisinos tuvieron que optar por el coche o, forzosamente, por alternativas limpias, como la bicicleta, el patinete eléctrico o, directamente, las piernas. Desde primera hora de la mañana podían verse riadas de personas que salían de las grandes estaciones que unen la periferia con la capital, y que tuvieron que acabar el trayecto andando hasta sus lugares de trabajo. Cargados con sus maletas, cientos de turistas se encontraban con la desagradable sorpresa del metro cerrado a su llegada a París. Hasta una hora de cola había que esperar en la estación del Norte para poder subirse a un taxi.

Los grandes beneficiados de la jornada fueron los VTC, que hasta llegaron a triplicar sus tarifas debido a la gran demanda de vehículos, y las motos, bicicletas y patinetes eléctricos de alquiler, sobre las que se abalanzaban los viajeros a las salidas de las estaciones. Según los sindicatos, la huelga de 24 horas tuvo un seguimiento de entre el 60 % y el 98 %, según los sectores, y sirvió de primera «llamada de atención» contra la reforma de las pensiones y por el mantenimiento del régimen especial al que se acogen los trabajadores de la RATP. En la concentración que mantuvieron los huelguistas en la sede de la compañía pública, muchos llamaban a continuar la movilización con «paros ilimitados en diciembre».