Bachelet, esperanza en Caracas para liberar a más presos políticos

El régimen de Maduro considera una victoria política la visita de la alta comisionada de la ONU y los opositores desean su intercesión


caracas / corresponsal

La alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, llegó ayer a Caracas para una visita de poco más de dos días en la que se reunirá con los principales protagonistas de la crisis política del país sudamericano, así como con diversas oenegés de derechos humanos y con la Iglesia católica, además de con familiares de presos políticos.

La expresidenta chilena tiene el desafío de lograr disminuir la presión política en el país y especialmente la crítica situación de derechos humanos, con más de 749 presos políticos, según las cifras de Foro Penal, que lleva la mayoría de estas causas.

En la víspera de la llegada de Bachelet, el régimen de Nicolás Maduro liberó a Gilber Caro, un diputado opositor que ha pasado 53 días detenido e incomunicado por, supuestamente, no comparecer al tribunal que lleva una causa en su contra por rebelión militar por la que ya había pasado más de un año preso.

Aunque se esperaban más liberaciones (entre ellas las del vicepresidente del Parlamento venezolano, Edgar Zambrano, acusado por Maduro de participar en la fallida rebelión del 30 de abril), estas no se han producido hasta el momento de la llegada de Bachelet a Venezuela.

El régimen de Maduro extendió una invitación a Bachelet apenas esta ocupó su cargo en la ONU. Ahora, se ha considerado como una victoria política la visita de la alta comisionada, a pesar de que en marzo su oficina emitió un informe sumamente crítico respecto a la situación venezolana.

Lo mismo ha hecho la presidencia interina de Juan Guaidó, reconocida por más de 50 países, que ha señalado que tanto la visita de Bachelet como el ingreso de ayuda humanitaria por parte de la Cruz Roja hubieran sido imposibles si la oposición política no hubiese visibilizado la grave crisis que ya ha arrojado a más de 4 millones de personas de Venezuela en los últimos dos años.

Guaidó, a pesar de haber sido mencionado en el comunicado de la oficina de la ONU, aún no ha determinado si se reunirá o no con la expresidenta chilena. «Dependerá de la agenda» que traiga esta, señaló el presidente del Parlamento.

Extraoficialmente, fuentes de la plataforma de Guaidó indicaron que el objetivo fundamental de Bachelet en Venezuela es informar de la instalación de una sede de su oficina en Caracas, una medida que se aplica en países con conflictos severos de derechos humanos. Su único propósito real en el país será informar de esta decisión a Maduro.

La oficina ya tomó decisiones similares a raíz de unas desapariciones en México y Perú.

El éxodo venezolano despunta la cifra de desplazados en el mundo: 70,8 millones

p. m. / m. b.

Los conflictos armados, la represión política y la falta de bienes de primera necesidad produjeron en el 2018 un aumento récord de desplazados en todo el mundo, según el informe Tendencias Globales de Acnur publicado ayer, que eleva a 70,8 millones la cifra de personas que tuvieron que dejar sus hogares. En especial, señala a la crisis de Venezuela, que propició la marcha de 2,6 millones de ciudadanos, lo que provocó que las cifras de movilizados aumentaran a nivel global con respecto al 2017.

El documento de la oenegé desglosa que, del total de 70,8 millones de desplazados, 41,3 millones no salieron de su país, 25,9 millones eran refugiados y 3,5 millones solicitaron asilo político en otros países.

El alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, resaltó en rueda de prensa su preocupación por la cifra de niños entre los desplazados, que suponen la mitad del total. Añadió al respecto que «no huyen para buscar mejores oportunidades», sino «en busca de seguridad».

Siria encabezó la lista de países de origen de refugiados (6,7 millones) seguida de Afganistán (2,7 millones) y Sudán del Sur (2,3 millones). Los principales receptores de estos desplazados fueron Turquía, Pakistán y Uganda del Sur respectivamente.

Salidas forzadas

En total, cuatro millones de venezolanos han dejado su país desde el 2015, según el informe de Acnur. A pesar de que una minoría lo hizo sin ser solicitantes de asilo, Grandi aseguró que la mayoría de ellos necesita protección internacional, ya que sus salidas se producen por inseguridad, miedo a represalias políticas y faltas de alimentos y medicinas.

El año pasado, Acnur cifró en 341.800 las solicitudes de asilo procedentes de Venezuela, que pasó a ser el principal demandante mundial de estas solicitudes.

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