Trump inicia su campaña para el 2020 anunciando deportaciones masivas

Carlos Pérez cRUZ WASHINGTON / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Donald Trump, durante su primer mitin para la campaña de reelección en el 2020
Donald Trump, durante su primer mitin para la campaña de reelección en el 2020 HANDOUT

Como en el 2016, arranca la carrera electoral con un fuerte mensaje antiinmigración

19 jun 2019 . Actualizado a las 08:04 h.

Si la campaña del 2016 estuvo marcada por la retórica de Donald Trump contra los inmigrantes, la del 2020, que el presidente arrancó oficialmente esta pasada madrugada con un mitin en Orlando, sigue determinada por su obsesión por sellar las fronteras de EE.UU. Horas antes del acto en el que anunció su candidatura a la reelección a la presidencia, Trump ejerció de Trump y anunció vía Twitter que los agentes del ICE (siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) harán redadas masivas a partir de la próxima semana para expulsar del país «a millones de ilegales» que saldrán «tan rápido como entraron». Lo irónico del asunto es que, para evitar poner en alerta a los posibles afectados, este tipo de operaciones no se anuncian. Las cosas de Trump.

Precisamente el año pasado descalificó a la alcaldesa de Oakland, Libby Schaaf, por avisar a sus vecinos de posibles redadas en esta ciudad californiana. Schaaf hizo una comparecencia televisiva en la que advirtió que tenía información «fiable» sobre una operación inminente de los agentes del ICE. Trump, que pidió entonces la imputación de la alcaldesa, lamentó que su aviso frustrara una acción en la que contaba con arrestar «a cerca de 1.000 personas». Oakland, situada frente a San Francisco, es una de las conocidas como ciudades santuario, localidades que se comprometen a no colaborar con los agentes de inmigración.

No está clara, sin embargo, la inminencia de las operaciones contra los simpapeles. Funcionarios de la Administración negaban ayer una operación inmediata, aunque reconocían que es «una prioridad máxima» para la Casa Blanca. En una declaración bajo condición de anonimato al canal ABC, uno de ellos cuantificaba «en más de un millón» el número de extranjeros que permanecen en el país tras haber recibido una orden de deportación. En su opinión, muchas de las peticiones de asilo que reciben de estos inmigrantes son «fraudulentas» y subrayó que «acumulan prestaciones sociales y trabajan ilegalmente en los EE.UU.». Como apuntan desde diversas organizaciones de apoyo a los inmigrantes, la garantía de obtener un trabajo es una de las razones que animan a emigrar de forma irregular a territorio norteamericano. Rara vez el Gobierno advierte de consecuencias a los empresarios que los contratan.