El Supremo da luz verde a Bolsonaro para privatizar empresas sin licitación ni apoyo del Parlamento

Miguel Piñeiro Rodríguez
Miguel Piñeiro BRASILIA / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro Sebastian Beltran Gaete

La decisión del alto tribunal acelera la venta de empresas subsidiarias de Petrobras por valor de 30.000 millones de euros

08 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Lejos parecen quedar los tiempos en los que el clan Bolsonaro, con su hijo Eduardo a la cabeza, decía que habría que cerrar el Supremo Tribunal Federal (STF) brasileño y que, para ello, apenas necesitaría un par de soldados. Pero fue apenas en enero cuando su padre, Jair, tomaba posesión como presidente del gigante sudamericano.

Ahora, una decisión de la máxima instancia de la justicia del país solo por debajo del Constitucional permitirá a Bolsonaro padre privatizar empresas públicas subsidiarias por la vía rápida sin concurso de licitación ni pasar por el Parlamento. La postura adoptada por el STF (un tribunal que ha tomado muchas decisiones políticas en los últimos años, y ahora presidido por Dias Toffoli, en su día indicado para el puesto por Lula da Silva) contradice precisamente otras que tomó, como negarse a vender la aeronáutica Embraer a Boeing.

Eso acabó sucediendo hace tres meses. El voto particular del juez Edson Fachin cambió de ayer para hoy, alegrando a Bolsonaro en las últimas horas de su visita oficial a Buenos Aires. «Felicito al STF, por actuar con patriotismo, contrario a la política anterior que había en Brasil sobre esas cuestiones económicas. El sesgo ideológico para hacer negocios va dejando de existir en Brasil», tuiteó. Con sesgo ideológico es de suponer que se refiere Bolsonaro al hecho de que los tejemanejes en gigantes públicos como Petrobras están en el centro de las tramas de corrupción, especialmente la macrocausa Lava Jato.

Sin Parlamento ni concursos

Igual de satisfecho se mostró el ministro de Economía, Paulo Guedes, ante la previsión de vender unos 7.200 millones de euros solo en activos de Petrobras. «Tener que recurrir al Supremo para esto indica que las leyes de Brasil quieren que haya pobreza», lamentó el economista, que pide mayor laxitud en todo lo referente a las cuentas y sigue batallando para sacar adelante la reforma de las pensiones.

La decisión del STF le abre las puertas al ultra brasileño para vender empresas públicas subsidiarias sin control parlamentario ni de concurso, pero no las consideradas «empresas madre», como la propia Petrobras o el Banco de Brasil. Después de privatizar Embraer, los activos de Petrobras son caramelos en el mercado del quinto productor de petróleo del mundo.

Además, el presidente no dispone de mayoría en el Parlamento y ya ha batido el récord de decretos ley firmados en cinco meses que tenía Fernando Collor hace más de 30 años. En Argentina, Bolsonaro y Guedes prefieren responder preguntas sobre una descabellada unión monetaria entre Brasil y el país vecino.