La destitución del ministro de Defensa provoca otra rebelión conservadora contra May


Londres / E. La Voz

La primera ministra británica, Theresa May, se enfrenta a la rebelión de un sector del Partido Conservador por la destitución de su ya exministro de Defensa, Gavin Williamson, el cual ha solicitado una investigación policial que limpie su nombre en relación al escándalo de las filtraciones del Comité de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) sobre la empresa china Huawei.

Williamson continúa defendiendo su inocencia, llegando a jurar por la vida de sus hijos que no es el responsable, y acusó a sir Mark Sedwill, el secretario del gabinete de May y asesor de seguridad nacional con el que tiene una mala relación, de poner en marcha una venganza contra él.

Los defensores de Williamson aseguran que este simplemente siguió las instrucciones de la primera ministra y critican «la enorme cantidad de poder» que Sedwill tiene en estos momentos y cómo ahora, «echando a un ministro del Gabinete, entra en territorio peligroso», según fuentes anónimas citadas por The Times.

Las controvertidas conversaciones sobre Huawei fueron publicadas por el diario conservador Daily Telegraph e indicaban que el NSC había estado deliberando si permitir que el gigante chino participe en la red 5G y en partes de la red de seguridad nacional «bastante sensibles», pese a la presión de Estados Unidos para que se impidiera el acceso de la firma a este tipo de infraestructuras. Williamson se habría reunido con el periodista del citado diario, Steven Swinford, pero, según fuentes cercanas al exministro, «eso no prueba en absoluto» que fuese el responsable de la filtración.

May ha dado un golpe de efecto al destituir a Williamson y nombrar a la actual ministra de Igualdad, Penny Mordaunt, como su sustituta.

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