Assange afronta la extradición a EE.UU. tras el fin de su encierro en la embajada

R. A. Tudela / E. Estepa LONDRES, QUITO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Julian Assange, durante su traslado tras ser detenido en la embajada de Ecuador en Londres
Julian Assange, durante su traslado tras ser detenido en la embajada de Ecuador en Londres Henry Nicholls | Reuters

Antes se enfrenta a un año de prisión en el Reino Unido por violar la libertad condicional

11 abr 2019 . Actualizado a las 22:09 h.

Un contingente de la Policía Metropolitana se apostó el jueves desde primera hora frente a la pequeña embajada de Ecuador en el centro de Londres. Su objetivo: sacar por la fuerza al fundador de Wikileaks, Julian Assange, de la que fue su casa y refugio los últimos siete años desafiando a poderosos Gobiernos. Horas antes, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, había retirado el asilo diplomático al polémico activista. Assange fue llevado esposado y en voladas por siete agentes hasta un furgón policial. A sus 47 años, el detenido mostraba un aspecto envejecido con una larga barba blanca. No cesó de gritar. En la mano sostenía el libro History of the national security state.

El fundador de Wikileaks era buscado por el Tribunal de Magistrados de Westminster por haber violado su libertad condicional, en el 2012, al refugiarse en la embajada y evitar así su extradición a Suecia para responder por dos casos de violación y abuso sexual, que fueron archivados posteriormente ante la imposibilidad de procesarlo.

Antes de esas acusaciones, Assange había publicado decenas de miles de documentos secretos del Gobierno de Estados Unidos, que desvelaron comprometedores cables entre personal diplomático o imágenes de como soldados norteamericanos mataban a sangre fría a 18 civiles en un ataque en helicóptero en Irak.