El siniestro de Etiopía condena a Boeing a quedarse en tierra

Un número creciente de países deja de operar con el modelo siniestrado, mientras que la cotización de la compañía cae un 13 %

Un grupo de mujeres lloran durante un acto en recuerdo de los siete miembros de la tripulacion fallecidos en el accidente, en el que perecieron todos los ocupantes
Un grupo de mujeres lloran durante un acto en recuerdo de los siete miembros de la tripulacion fallecidos en el accidente, en el que perecieron todos los ocupantes

shanghái / corresponsal

Un creciente número de países ha decidido prevenir en lugar de curar y, tras el accidente del vuelo ET320 de Ethiopian Airlines, ayer comenzaron a dejar en tierra sus flotas de Boeing 737 MAX 8, el aparato siniestrado a pocos kilómetros de Adís Abeba, en el que murieron sus 157 ocupantes, entre ellos una cooperante gallega y un ingeniero catalán. China, uno de los principales clientes de la última versión del avión más vendido de la marca estadounidense, fue la primera que le prohibió alzar el vuelo.

Aunque es pronto para determinar las causas, la Administración China de Aviación Civil trazó paralelismos entre el siniestro del Boeing de Ethiopian y el que operaba el vuelo JT610 de Lion Air, que se estrelló el 29 de octubre en Indonesia. Pocas horas después, otros países, incluidos Marruecos o las propias Indonesia y Etiopía, tomaron la misma decisión. La consecuencia inmediata fue que la compañía se desplomó en la apertura de Wall Street y llegó a bajar un 13,5 %, lo que supone una pérdida de más de 30.000 millones de dólares de capitalización bursátil.

Similitudes con el de Lion Air

Algunas similitudes entre los accidentes de Etiopía e Indonesia saltan a la vista: los dos aviones pertenecen a la misma serie de 737, los dos habían sido fabricados hacía muy pocos meses -el modelo se estrenó en el 2017-, y ambos se estrellaron poco después del despegue. Según diferentes fuentes aeronáuticas, los capitanes de los dos Boeing alertaron a los controladores aéreos de que sufrían problemas con el avión, aparentemente después de recibir información errónea sobre la velocidad, y fueron autorizados a regresar al aeropuerto de origen. Ninguno de ellos lo logró. Habrá que esperar a que se lean las cajas negras del avión de Ethiopian, que recogen los datos y las conversaciones del vuelo y que fueron recuperadas ayer, para determinar si existe relación entre los dos casos. De esas conclusiones dependerá uno de los programas más exitosos de Boeing, que parece mantenerse a la expectativa y no ha emitido ninguna recomendación o directiva nueva relativa al 737 MAX 8.

En todo el mundo están operativos unos 300 aparatos de esta serie -ninguno en aerolíneas españolas-. Y el número de pedidos supera las 5.000 unidades, razón por la que cualquier problema en el avión puede suponer un batacazo para Boeing.

Un cambio de billetes salvó la vida a varios españoles, según Borrell

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, relató ayer que había más españoles, además de la cooperante gallega Pilar Martínez Docampo y el ingeniero catalán Jordi Dalmau Sayol, que tenían previsto coger el vuelo de Ethiopian Airlines que se estrelló el pasado domingo, pero que «en el último momento cambiaron los billetes» y, de ese modo, «se salvaron».

El ministro contó cómo él mismo viajó desde Adís Abeba hacia Madrid «unas horas antes», ya que regresó el sábado desde Etiopía tras un viaje oficial que había comenzado el miércoles. En la capital etíope se reunieron con Borrell todos los embajadores españoles en África, y había también varios empresarios que acompañaban a la delegación. Algunos de ellos son los que tenían previsto coger ese vuelo y finalmente cambiaron los billetes.

Entre las 157 víctimas, había además 21 funcionarios de Naciones Unidas que se dirigían a Nairobi para participar en una conferencia sobre medio ambiente.

Cuestionan la seguridad del Boeing 737 MAX tras el accidente aéreo en Etiopía

La Voz

China ha ordenado a sus aerolíneas que suspendan el uso de este modelo de aviones, el mismo del vuelo de Lion Air que se estrelló en el mar de Java en octubre. Ethiopian Airlines también mantendrá en tierra la flota de manera indefinida.

Por segunda vez en menos de seis meses, un Boeing 737 MAX 8 se estrelló minutos después de despegar terminando con la vida de todos los pasajeros que iban a bordo, lo que ha provocado nuevos cuestionamientos sobre la seguridad de un modelo que es crucial para los planes futuros del gigante aeronáutico estadounidense.

Este domingo, fallecieron 157 pasajeros -dos de ellos españoles- y los miembros de la tripulación de un Boeing 737 MAX operado por Ethiopian Airlines.

Fue el mismo modelo operado por la aerolínea indonesia de bajo coste Lion Air que el pasado mes de octubre despegó desde Yakarta y se estrelló 13 minutos después de alzar el vuelo, provocando la muerte de las 189 personas que se encontraban a bordo.

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