Desgarro territorial en Canadá por la energía

Algunos ya hablan de albexit, la posible separación de Alberta


toronto / efe

Los enfrentamientos por el desarrollo del sector petrolífero, las diferencias regionales entre el este y el oeste del país y los conflictos con indígenas amenazan con desgarrar Canadá, donde algunos ya hablan de albexit, la posible separación de Alberta.

Durante décadas, la principal amenaza a la unidad de Canadá procedió de la provincia francófona de Quebec, donde el movimiento separatista convocó dos referendos independentistas en 1980 y 1995. El segundo estuvo a punto de conseguir el objetivo, cuando los partidarios de la separación consiguieron el apoyo del 49,42 % de los votantes. Desde entonces, la opción soberanista ha decaído progresivamente. El Bloque Quebequés (BQ), que representa el movimiento independentista en el Parlamento canadiense, ha pasado de 54 escaños en 1993 a 10 en el 2015.

Aunque el sentimiento nacionalista no ha perdido fuerza en Quebec, su independentismo no supone una amenaza a la unidad canadiense, especialmente tras la aprobación en el año 2000 de la llamada Ley de la Claridad, que restringe el impacto de otro posible referendo separatista.

Pero Quebec no es la única provincia con un movimiento separatista. Alberta, en el oeste del país, también cuenta con un sector de la población que periódicamente discute sobre la necesidad de independizar su territorio. Ahora, las crecientes tensiones entre el este y el oeste del país sobre políticas energéticas y el desarrollo de la industria petrolera han revivido la llamada «alienación» de Alberta y los partidarios de la separación.

Mayores reservas del mundo

En diciembre, el académico y economista Jack Mintz planteó públicamente un albexit, la separación de Alberta del país, y argumentó que la provincia tendría un futuro mejor fuera de Canadá.

El centro de la disputa es el desarrollo de los yacimientos de arenas bituminosas de Alberta, una de las mayores reservas conocidas de petróleo del mundo, y la construcción de oleoductos que permitan su exportación tanto a Asia como hacia el este de Canadá. En la actualidad, Alberta solo puede exportar ese petróleo hacia Estados Unidos.

Como explicó otro académico de Alberta, Ted Morton, la diferencia entre los impulsos separatistas de Quebec y Alberta es que mientras la primera está mejor económicamente siendo parte de Canadá, en el caso de la segunda, la provincia sería más rica como país independiente. Alberta, como la vecina Saskatchewan, llevan décadas protestando alegando que contribuyen más a Canadá que el este del país y que Ottawa invierte menos en sus provincias que en Quebec.

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